Gobierno, PP y víctimas de ETA dan por zanjada sus últimas discrepancias

antonio montilla MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Marimar Blanco pide unidad en un colectivo que reconoce dividido y dice que el enemigo son los terroristas, no Rajoy

25 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El Gobierno y el PP intentan frenar a toda costa el deterioro que sufren desde hace meses sus relaciones con las víctimas del terrorismo. El desencuentro, que comenzó a ser palpable a partir de la liberación por motivos de salud del etarra Josu Uribetxeberria Bolinaga en octubre del año pasado, subió muchos peldaños tras la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de rechazar la doctrina Parot. La gota que colmó el vaso de algunos representantes de los colectivos de damnificados por la banda terrorista fue la reunión que los exconvictos de ETA celebraron el 4 de enero en Durango.

Consuelo Ordóñez, hermana del asesinado concejal de San Sebastián Gregorio Ordóñez y presidenta de Covite, aseguró anteayer delante la cúpula del PP vasco, que «estamos más cerca que nunca de que los terroristas consigan lo que no lograron matando». Ayer, después de sus reproches, Ordóñez aseguró que la polémica con el PP vasco estaba «plenamente zanjada y cerrada», aunque sin aclarar los motivos de este súbito cambio de parecer.

Más contundente se mostró Marimar Blanco, presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, al recalcar que «el enemigo no es el Gobierno del PP» sino la banda terrorista ETA. No obstante, reconoció la existencia de un problema latente. «Me duele muchísimo ver a las víctimas del terrorismo divididas». La hermana de Miguel Ángel Blanco aseveró que estará «con el Gobierno y el PP» mientras no se demuestre que Rajoy está tomando atajos para lograr la desaparición de la banda terrorista.

El Ejecutivo también prefirió por no echar más leña al fuego. Soraya Sáenz de Santamaría rehusó valorar los últimos reproches porque, a su juicio, «no se debe debatir con el dolor de las víctimas». Sí quiso salir en defensa del presidente del Gobierno y arguyó que Rajoy mantiene hoy la misma política antiterrorista que llevó a cabo durante su etapa como ministro del Interior bajo la presidencia de Aznar.