Pide que Londres y Madrid mejoren el tráfico y combatan el contrabando
16 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.España no infringió la normativa de la Unión Europea al intensificar los controles fronterizos en Gibraltar durante el pasado verano, en pleno conflicto con las autoridades del Peñón y con el Gobierno de Reino Unido por el lanzamiento de bloques de hormigón en la bahía de Algeciras. Así lo dictaminó ayer la Comisión Europea, en un informe en el que trata no obstante de rebajar la tensión haciendo un llamamiento a los gobiernos español y británico para buscar soluciones a «los fuertes volúmenes de tráfico en un espacio reducido y el aumento de la introducción de tabaco de contrabando en España».
El dictamen, pretendidamente salomónico por lo que tiene de toque de atención a ambas administraciones, es el resultado de la misión que llevaron a cabo en Gibraltar un grupo de expertos enviados por la Comisión Europea. En su informe, afirman que no ha encontrado «pruebas para concluir que los controles sobre personas y mercancías, tal como han sido practicados por las autoridades españolas en el paso fronterizo de La Línea de la Concepción, han infringido las disposiciones del derecho de la Unión en esta materia».
Pero la Comisión pone deberes. Al Gobierno español le pide que optimice el espacio entre los controles para hacer más fluido el tráfico y que haga controles más selectivos «basados en un depurado análisis del riesgo para reducir el gran número de controles fronterizos aleatorios». Todo ello, intercambiando información con Reino Unido.
Nadie se da por aludido
El Ejecutivo británico deberá garantizar también «controles no sistemáticos y basados en un análisis del riesgo sobre viajeros y sus pertenencias a la salida de Gibraltar por el paso fronterizo» e impulsar la colaboración con los servicios de inteligencia españoles para impedir el tráfico de tabaco. El Gobierno de David Cameron no se da sin embargo por aludido. Londres reaccionó ayer insistiendo en que los controles españoles son «ilegales» y en que seguirá enviando pruebas de ello a la Comisión. «Saludamos la recomendación de la Comisión de que el Gobierno español debe tomar medidas para garantizar que la frontera entre Gibraltar y España funcione de forma eficiente», señalan. El ministro principal del Peñón, Fabián Picardo, consideró que el dictamen alentará las «prácticas abusivas» en la frontera y que las conclusiones de los expertos «se dan de bruces con la realidad que experimentan las personas que atraviesan el Peñón».
El Ejecutivo español se mostró por su parte «satisfecho» de que la Comisión dictamine que no violó la normativa. Pero hila más fino y destaca el hecho de que Bruselas les pida a Londres y Madrid que trabajen «juntos» para buscar soluciones. «Impone a ambos estados, porque las relaciones se dan entre estados, que colaboremos y trabajemos para impedir lo que con esos controles se está buscando, que es luchar contra el contrabando y ponerle freno», señaló la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.