Otra de las medidas para reducir gastos es reforzar la centralización de contratos de suministros para lograr sustanciales ahorros
05 nov 2013 . Actualizado a las 10:12 h.La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, adelantó ayer en el Senado el Estado ha ingresado 105 millones por la venta de edificios públicos y ha ahorrado otros 44 en alquileres, gracias a la ejecución de la primera parte del plan de actuación sobre gestión de los inmuebles.
Otras de las medidas que se aplicarán para reducir gastos en la Administración es reforzar la centralización de contratos de suministros para lograr sustanciales ahorros. En concreto, la vicepresidenta hizo referencia a uno para unificar los servicios informáticos, que entrará en vigor en el primer trimestre de 2015. El objetivo es rebajar entre el 10 % y el 15 % de los 270 millones de euros que la administración estatal gasta en este suministro. Sáenz de Santamaría puso como ejemplo el trabajo dentro del Ministerio de Fomento, que convirtió en un solo acuerdo marco los 1.700 contratos de suministro eléctrico que tenía la Dirección de Carreteras.
La portavoz del Ejecutivo también lanzó un capote a las comunidades autónomas, a las que les reconoció el esfuerzo que están realizando en este proceso de racionalización de la Administración y aportó datos. Hasta la fecha, se han eliminado 554 entidades públicas de 734 previstas, tres autonomías ya han suprimido sus tribunales de defensa de la competencia, otras cinco han extinguido sus defensores del pueblo, diez se sumarán al tribunal central de recursos contractuales y 14 han firmado protocolos de colaboración con las oficinas españolas en el exterior. El ahorro estimado con la puesta en marcha de este paquete de medidas supera los 1.500 millones.
Los partidos de la oposición no comparten esta visión optimista de la vicepresidenta. Francesc Antich acusó al Ejecutivo de «reducir la capacidad política de las comunidades autónomas», a costa de la crisis. Por parte, nacionalistas como el PNV reprocharon al Gobierno su voluntad recentralizadora.