Un cambio para reducir el castigo a los minoritarios

La Voz

ESPAÑA

02 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El sistema electoral vigente en Asturias favorece claramente a los partidos mayoritarios. Es, junto con Murcia, la única provincia que divide su territorio en circunscripciones: occidente, oriente y distrito central. A este último corresponden 34 de los 45 escaños de la Junta General del Principado. Los once restantes los atribuyen los otros dos distritos, cuyo peso parlamentario, en términos relación población-escaños, es muy superior al central. Y es aquí donde los partidos mayoritarios resultan especialmente beneficiados, ya que la aplicación de la fórmula d?Hondt a circunscripciones que reparten pocos escaños favorece fuertemente a los grandes. De hecho, el umbral de voto para lograr representación supera en la práctica el 10 %.

La reforma pactada por PSOE, IU y UPyD mantiene las tres circunscripciones, pero con un reparto de escaños por territorio que se corresponde con la población. Además, solo se adjudican 35 escaños, mientras que los 10 restantes se distribuyen en el conjunto de la comunidad. Así se respeta mucho más la proporcionalidad en la representatividad política. De hecho, con este sistema, IU habría arrebatado un escaño al PSOE en las pasadas elecciones. La reforma introduce otros mecanismos para incentivar la participación y mejorar la transparencia.