Un debate con todas las bazas en su mano

G. B. MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El líder del PP esperó al último momento para saber qué armas tenía el extesorero

24 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Rajoy era consciente desde hace días de que tendría que dar explicaciones por el caso Bárcenas. Pero ha esperado hasta el último momento para tener todas las bazas en su mano. Consideraba peligroso hacerlo antes de que el extesorero declarara ante el juez y de saber por tanto de qué armas disponía. El Gobierno cree que la calma de Rajoy obligó a Bárcenas a mostrar una de sus mejores cartas: la de los mensajes SMS. Rajoy entiende que ha gastado ya casi toda su munición. Y que los daños son controlables. El líder del PP sabe también que una comparecencia con media España ya en la playa tendrá menos repercusión que si se hubiera celebrado antes de las vacaciones.

Pero en la tardanza de Rajoy ha jugado también la estrategia parlamentaria y la elección de la fecha y el formato más adecuados para tener controlado el debate. Una sesión monográfica o una moción de censura, con la que amenazaba el PSOE, lo habrían dejado demasiado expuesto ante las arremetidas de la oposición. Enmascarando el caso Bárcenas en un debate sobre la situación económica y política, Rajoy se garantiza el control de los tiempos, el decir siempre la última palabra en las réplicas y el colocar de salida un mensaje en el que defenderá su gestión económica y la estabilidad de su Gobierno. El duelo con Rubalcaba será el momento más duro, pero Rajoy tratará de anularlo aludiendo a su pasado en los Gobiernos de Felipe González y de Zapatero. Con IU y el resto de de la izquierda, la estrategia será enmarcar sus críticas en la radicalidad de su discurso. CiU y PNV ya anuncian que no le darán excesivos problemas. Así las cosas, todo indica que Mariano Rajoy saldrá vivo y ganará tiempo.