¿Hay vida política en España más allá de la corrupción? Para el Gobierno, sí. Rajoy es consciente de que una de sus debilidades es el nulo avance en la reforma de la Administración. De ahí que aprovechara el último Consejo de Ministros para presentar el enésimo informe de reforma de la Administración local, atascada por la resistencia de los alcaldes a perder poder y dinero. Harto del bloqueo de la FEMP, presidida por un alcalde popular, el Gobierno se ha decidido a legislar en solitario. Sin embargo, Rajoy trufará su discurso de pactos de Estado en esta y oras materias.
Pese a su mayoría absoluta, quiere evitar la imagen de aislamiento. No lo tiene fácil, ahora que los puentes con CiU, tradicional muleta del Gobierno de turno, se han roto por el desafío independentista. Rajoy usará esa deriva soberanista para evidenciar la debilidad de Rubalcaba, al que presenta como un preso de la ambigua posición del PSC sobre la unidad de España.
Guiños al descontento
El otro leitmotiv serán los guiños al descontento social con partidos e instituciones que reflejan los sondeos, y a movimientos como la plataforma antidesahucios, con propuestas de reformas constitucionales y de la ley electoral. Para ampliar el foco más allá de la corrupción, Rajoy ha incluido en el debate su informe sobre el último Consejo Europeo. Esa estratagema obligará a los grupos a reducir el tiempo que dediquen a temas de política interna si quieren tratar el resultado de esa cumbre.