Aberto Núñez Feijoo está jugando un papel destacado en la crisis abierta en el PP como consecuencia del estallido del escándalo Barcenas, la revelación de que el ex tesorero del PP dispuso de hasta 22 millones de euros en Suiza y las informaciones que aseguran que dirigentes del PP cobraron sobresueldos en dinero negro del partido. Otros dirigentes esperaron a la reacción oficial en Génova antes de pronunciarse, Feijoo fue prácticamente el único que, junto a la secretaria general, María Dolores de Cospedal, y la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, desafío no solo a Bárcenas sino a cualquiera que haya podido cometer irregularidades al afirmar que cada uno debe aguantar «su vela».
Contrapunto de Aguirre
El papel de Feijoo es importante como contrapunto a Aguirre. Mientras la ex presidenta de Madrid trata de debilitar a Rajoy con sus insinuaciones y su exigencia de que se depuren todas las responsabilidades «caiga quien caiga», Feijoo pretende lo contrario, dejando claro, como hombre muy cercano a Rajoy, que el presidente del PP es el máximo interesado en aclarar lo ocurrido. La misión de Feijoo, que no estuvo nunca en el núcleo duro de Génova ni con Aznar ni con Rajoy, es delicada porque su exigencia de que cada uno asuma su responsabilidad podría enemistarle con dirigentes históricos del PP.