Ferraz aborta el debate interno y anula las conferencias políticas previstas
16 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La veda contra Rubalcaba está abierta. Pero, de momento, nadie tiene poder suficiente para moverle la silla. Ese es el resumen que cabe hacer de la reunión del consejo territorial del PSOE celebrado ayer en Madrid. El secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, se convirtió en el primer barón que le pide cara a cara a Rubalcaba que dimita. Pero su discurso abiertamente crítico no sumó ningún apoyo. Ni siquiera entre quienes también cuestionan la continuidad del secretario general, como el valenciano Ximo Puig. En una reunión a puerta cerrada, pero consciente de que su discurso iba a trascender públicamente, Gómez tomó la palabra para reclamar a Rubalcaba que sea «generoso» y «ceda el testigo» a otras «personas nuevas con ideas nuevas».
Rubalcaba: «Dios dirá»
La petición del líder del PSOE de Madrid implica la petición de que ni siquiera intente seguir al frente del partido. «Dios dirá», señaló luego Rubalcaba al ser preguntado sobre si se presentará a las primarias. Los más fieles al secretario general llegaron a tachar ayer de «ridícula» la petición de Gómez, que representa el sector más izquierdista del partido. A la confianza de la dirección de los socialistas sobre su control del partido contribuyó el hecho de que Mario Jiménez, vicesecretario general del PSOE andaluz y número dos del poderoso José Antonio Griñán, se desmarcara de las críticas a Rubalcaba, en sintonía con la actitud neutral que ha asumido Griñán tras su amago de disputar el liderazgo al secretario general. A la espera de que el equilibrio de fuerzas en el partido se despeje, la posición de Gómez quedó claramente en minoría.
Ese respaldo tácito permitió a Rubalcaba alterar el calendario político surgido del congreso en el que fue elegido secretario general. Así, las tres conferencias sectoriales que el PSOE se había comprometido a celebrar en 2013, incluida la que iba diseñar la hoja de ruta de las primarias para elegir al candidato, se suspenden para integrarse en una gran conferencia política que tendrá lugar en octubre del 2013.
Reforma constitucional
En lugar de esa especie de evaluación trimestral prevista, el PSOE celebrará varias reuniones políticas de mucho menor calado para preparar esa gran cumbre. En esa conferencia, el PSOE presentará su propuesta de reforma constitucional para llegar a un modelo de Estado federal. Según Rubalcaba, el objetivo es «mejorar nuestra Constitución y hacerla más fuerte».
La dirección del PSOE aclaró también su nueva estrategia de oposición, que será «gradual». Eso implica que los socialistas irán endureciendo su discurso contra el Gobierno a medida que se aleje la posibilidad que el PP recurra al argumento de la herencia recibida del anterior Ejecutivo de Zapatero.