Lo quieren un 40 % de los votantes del PP, pero crece en todos los partidos
09 oct 2012 . Actualizado a las 18:06 h.Una cuarta parte de los españoles preferiría hoy tener un Estado con un único Gobierno central, sin autonomías. Una tendencia al alza. El incremento de este sentimiento era ya claramente identificable en el barómetro que el CIS realizó el pasado mes de julio, pero el barómetro de septiembre ha vuelto a ponerlo de manifiesto, corregido y aumentado. En dos años, el número de defensores del Estado autonómico ha caído en más de un 25%.
El ánimo recentralizador es especialmente marcado entre quienes se declaran votantes del PP (llega al 40 %) y quienes dicen haber votado a UPyD (36,6 %). Pero el porcentaje de simpatizantes del PSOE que comparten esta tesis se ha duplicado desde abril del 2010 y llega ya al 18 %, una cifra que en el caso de los votantes de IU alcanza el 21 %, cuatro veces más que en la pasada legislatura.
En abril del 2009, la primera vez que el CIS preguntó sobre este asunto utilizando parámetros comparables, casi una quinta parte de los españoles apostaban por un Estado con más competencias para las comunidades autónomas que el actual; ahora ni siquiera uno de cada diez defiende esa opción. Y quienes entonces querían que todo siguiera como estaba rozaba el 40 %, mientras que en este momento no llega siquiera al 30 %.
Ahora bien, si se analiza la serie completa puede apreciarse que en tres años se ha ido produciendo un movimiento hacia las posiciones cada vez más restrictivas, es decir, muchos de quienes antes se mostraban conformes con el modelo vigente pasaron por creer que lo mejor era que la Administración central recuperara atribuciones cedidas y ahora han dado el salto al centralismo puro y duro; opción por la que se inclina el 24,5 %, frente al 12,1 % del primer estudio.
Malestar con los políticos
El proceso ha ido en paralelo al deterioro de la situación económica, a la percepción pesimista que los ciudadanos tienen de ella, y al descrédito de los políticos, la política y de todas las instituciones. La crisis, ciertamente, ha hecho estragos. Un 90 % de los españoles tilda ya de malo o muy malo el momento económico, casi siete de cada diez asegura que es peor que hace un año y encima la inmensa mayoría, un 77,3 %, está convencida de que no mejorará (es más, el 46,3% cree que empeorará) en el próximo año.
Y no solo eso. La desconfianza en los políticos. El 30 % de los españoles considera a estas alturas que «la clase política, los partidos políticos» o «el Gobierno, los partidos y los políticos» (dos categorías que el instituto sociológico separa a pesar de que se refieren al mismo asunto) constituyen uno de los principales problemas a los que debe hacer frente España. El porcentaje ha crecido en casi cuatro desde hace un año.