Disturbios en las calles del centro de Barcelona

Los graves enfrentamientos de la capital catalana empañan un día con escasos incidentes en el resto de España


Cerca de un centenar de contenedores en llamas, fuego a las puertas de la Bolsa, batallas campales y el local de una famosa cadena de cafeterías incendiado son algunas de las lamentables imágenes que dejó este jueves la jornada de huelga en la capital catalana. Barcelona fue una vez más protagonista por la violencia callejera, a diferencia del resto de España, donde el día de paro contra la reforma laboral transcurrió sin incidentes de gravedad.

Parte de lo que se vivió en el entorno del centro de la Ciudad Condal lo resumió el consejero catalán de Interior en una frase: «Esta huelga es, para los violentos, un campo de entrenamiento». Y es que, durante todo el día, los grupos de jóvenes descontrolados, como ya pasó en otras ocasiones, tanto en manifestaciones estudiantiles, como protestas sindicales o antisistema, lanzaron piedras, montaron barricadas de fuego, destrozaron todo lo que se les puso por delante y se enfrentaron a los Mossos d'Esquadra en actos de guerrilla urbana que se saldaron, hasta el momento, con más de 40 heridos.

Los primeros altercados graves se registraron, una vez más, frente al edificio de la Bolsa de Barcelona, en pleno Paseo de Gracia, muy cerca de la plaza de Cataluña. Fue al mediodía, horas antes de la manifestación oficial convocada por los sindicatos, cuando cerca de un millar de personas improvisaron una marcha por el centro, que acabó en incidentes y en graves enfrentamientos con los Mossos a las puertas del parqué barcelonés. En ese punto, varios encapuchados quemaron basura, lanzaron huevos e hicieron pintadas a favor de la anarquía, mientras gritaban «¡Ea, ea, ea, el pueblo se cabrea!». Una sucursal del BBVA, que está junto al mercado de valores, sufrió también el rigor del fuego en su entrada y buena parte de las tiendas de la zona tuvieron que cerrar ante las actitudes desafiantes de los alborotadores.

Horas más tarde, dos manifestaciones, una de la CGT y otra del colectivo de indignados, se desligaron de las marchas oficiales y terminaron como el rosario de la Aurora: violencia descontrolada, intento de saqueo en El Corte Inglés, incendio en el interior de un Starbucks, batalla campal y rotura indiscriminada de escaparates. El caos absoluto se apoderó de un centro de Barcelona tomado por la Policía, que trataba de dispersar, a pelotazos y con botes de humo, a los alborotadores. Además, dos periodistas fueron agredidas y un reportero gráfico fue obligado a borrar las imágenes captadas de los disturbios bajo amenaza de romperle la cámara.

La jornada transcurrió, por regla general, con normalidad en el resto de España

Los disturbios fueron la nota triste de una jornada de huelga, que por regla general transcurrió en el resto de España dentro de la normalidad que se le supone a este tipo de convocatorias. Así, hubo enfrentamientos entre piquetes y policías, sobre todo en las grandes industrias de Madrid, Sevilla, Algeciras, Málaga, Valencia, Barcelona, Bilbao o A Coruña, entre otras, y en los transportes, en las principales carreteras y autopistas y en los grandes centros de distribución alimentaria. La incidencia en el pequeño comercio de barrio fue menor, y a su manera, las tiendas se apañaron como pudieron para sortear la presencia de los piquetes.

En Vitoria un joven piquete fue ingresado en la UCI

Al margen de Barcelona, hubo enfrentamientos, de menor intensidad, en Valladolid, A Coruña, Madrid, Bilbao, Vitoria o Pamplona, entre otras. En el caso de Vitoria, un joven piquete fue ingresado en la UCI tras recibir un pelotazo en una carga o tropezar cuando huía, según las diferentes versiones, y dos ertzainas fueron agredidos en Bilbao.

Mientras, en Torrelavega (Cantabria), un empresario del hotel restaurante Monte Dobra fue detenido a primeras horas de la madrugada, después de agredir supuestamente con un cuchillo a una joven piquete en las inmediaciones del establecimiento. La chica fue trasladada al Hospital y la Policía Nacional detuvo al presunto agresor.

En Madrid, un hostelero denunció a Willy Toledo, porque al parecer el actor formaba parte (él lo negó) de un grupo de 15 a 20 piquetes que entraron a un bar a causar destrozos y agredir a los presentes.

En Bilbao, el dueño de una cafetería fue agredido tras negarse a cerrar el establecimiento (sufrió heridas sangrantes en una ceja y la nariz) y en Castellón, la sede de CC.OO. tuvo que ser desalojada, después de que alguien prendiese fuego a una bolsa de banderas preparadas para la manifestación.

En Sagunto (Valencia) un piquete fue detenido en un supermercado por agredir a un cliente que le reprochó que le tomara fotos y en Burgos agentes de la Guardia Civil localizaron un artefacto incendiario en un repetidor de RTVE.

Una de las anécdotas del día la protagonizó un piquete en el centro de Barcelona, cuando en medio de la noche asaltó un bingo y se llevó 2.000 euros.

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