Sorpresa con causas en Andalucía

Gonzalo Bareño Canosa
gonzalo bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El PP equivocó la campaña y Griñán acertó al separar las elecciones

27 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El resultado de las elecciones andaluzas es una de las mayores sorpresas que se han producido en unos comicios en España sin que existiera un acontecimiento extraordinario de por medio. Ni siquiera en el PSOE esperaban ni de lejos que la diferencia de votos con el PP fuera de solo 43.742 votos. Sin embargo, el análisis a posteriori muestra algunas claves.

¿En qué falló el PP?

El Partido Popular equivocó el planteamiento de su campaña. Con los ciudadanos muy sensibilizados por los sacrificios que se les exigen, Arenas adoptó el papel de presidente in péctore, como si ya hubiera ganado. Se negó a debatir, como hacen quienes creen que van a gobernar. Y se apoyó en exceso en Rajoy, que inspira ahora más temor por sus recortes que confianza en unos resultados que están por llegar.

¿Qué influencia tuvo separar las andaluzas de las generales?

Total. Ha sido la clave para que el PP no haya alcanzado una mayoría absoluta. Griñán acertó de pleno en la arriesgada maniobra de marcar distancias con Zapatero. En noviembre, el fracaso de Alfredo Pérez Rubalcaba y la ola de cambio que representaba Rajoy habrían hundido al PSOE andaluz y encumbrado a Arenas. Griñán previó que, por más que retrasara las más duras, Rajoy tendría que tomar medidas muy impopulares en estos tres primeros meses. Y lo clavó.

¿Cómo ha sido el trasvase de voto?

El PP ha cometido un error de cálculo. Supuso que el hartazgo de 30 años de Gobierno socialista y el impacto de los casos de corrupción harían que muchos andaluces votantes del PSOE apoyarían a Arenas. Pero en una comunidad con un 31 % de paro y muy castigada en las zonas rurales, es muy difícil que el voto pase de la izquierda a la derecha. El PP solo ganó 163.988 sufragios. IU fue la gran beneficiada de los desencantados.

¿Qué futuro le espera a Javier Arenas?

Duro. No podrá volver a ser candidato y lo malo es que no tiene un relevo claro con suficiente peso. Arenas queda debilitado en el PP en su batalla con María Dolores de Cospedal, que, ahora sí, se queda con todo el poder. Su principal avalista es sin embargo Rajoy, que con seguridad lo recuperará para el Gobierno central en la primera crisis.

¿Lo va a tener fácil Griñán para gobernar?

Griñán tiene muy poco de lo que presumir. Ha perdido 664.587 votos respecto a Chaves en el 2008. No le va a ser fácil mantener un Gobierno estable. IU le va a exigir unas políticas inaplicables en la situación actual y los casos de corrupción van a seguir saliendo a la luz. No hay que descartar que se vea obligado a disolver el Parlamento antes de tiempo. Su relación con Rubalcaba tampoco va a ser fácil. Griñán va a tener voz propia y no va a coincidir con la de Ferraz.