Gobierno y oposición, a la gresca por la huelga

Tino Novoa REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

De Cospedal acusa a Rubalcaba de convocar paros en vez de ayudar al Ejecutivo

13 mar 2012 . Actualizado a las 11:36 h.

Una huelga general tiene siempre un componente político que trasciende al conflicto laboral. Y esto es especialmente así en la convocada para el próximo día 29, porque según sea el seguimiento de la misma puede marcar la legislatura. Para el PSOE es importante que triunfe, porque puede servirle de trampolín sobre el que asentar la oposición. Y eso es precisamente lo que pretende evitar el PP poniendo en evidencia la estrategia de los socialistas.

María Dolores de Cospedal arremetió ayer contra el PSOE, al que acusó de dedicarse «a ser convocante» de huelgas y a ponerse tras la pancarta en las manifestaciones en lugar de «trabajar juntos» con el Gobierno para superar la crisis económica, de la que los propios socialistas son «en gran medida» responsables, en palabras de la secretaria general del PP.

De Cospedal aludía a la presencia de la portavoz parlamentaria socialista, Soraya Rodríguez, en la manifestación del domingo en Madrid y a las declaraciones de Rubalcaba en las que instaba a Rajoy a modificar la reforma laboral en respuesta a las exigencias de los sindicatos. «Se está autoproclamando convocante» de las protestas, argumentó De Cospedal. Criticó al líder del PSOE por «optar por esa vía en vez de por ayudar a la recuperación». Le pidió que deje de «poner piedras en el camino» y ayude al Gobierno, que trabaja con el único objetivo de fomentar la recuperación y la creación de empleo, que es lo que «demanda la sociedad».

El PP miente y lo sabe, fue la réplica de Elena Valenciano. La vicesecretaria general del PSOE acusó al Gobierno de intentar minar la credibilidad de los sindicatos, que son los únicos convocantes de las manifestaciones en respuesta al «ajuste de cuentas con el Estado social» que supone la reforma laboral, porque «socava los derechos de los trabajadores mucho más allá del combate contra la crisis».

crónica polémica por el respaldo socialista a las protestas de los sindicatos