El Gobierno advierte de que con protestas «no se consigue nada»

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Zapatero aconseja a Rubalcaba que no se aleje del centro, como quiere el PP

03 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Mariano Rajoy advirtió ayer de que saliendo a la calle para protestar «no se consigue nada» y pidió prudencia ante un momento económico difícil. El presidente reconoció que son «muchos» quienes se oponen a sus reformas, pero que el Gobierno está obligado a llevarlas a cabo para defender el interés general. Aseguró que la laboral es «absolutamente necesaria» y pidió a los ciudadanos que no están de acuerdo que entiendan que no lo hace «para fastidiar a nadie, aunque pueda perjudicar a algunas organizaciones», en una clara referencia a los sindicatos.

«Calladitos»

En todo caso, el Gobierno rebajó ayer el tono después de que el vicesecretario de Organización del PP, Carlos Floriano, acusara el día anterior al PSOE de tener una estrategia para crear un clima de conflictividad social. La vicepresidenta y portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría, se limitó a hacer un llamamiento a todos los partidos a la «responsabilidad y al esfuerzo compartidos». En ese sentido, los instó a «debatir, discutir, enriquecer y construir soluciones en un momento tan complicado».

Por su parte, la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, acusó al Ejecutivo de «aplicar duras recetas de ajuste» a los ciudadanos y pretender a la vez que estén «calladitos». Lo resumió con esta frase: «Vais a sufrir porque no queda más remedio, pero queremos que sufráis en silencio». En las mismas jornadas Progreso Latinoamericano en las que la número dos de los socialistas realizó estas declaraciones, reaparecía José Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente aconsejó a Rubalcaba que no se radicalice, porque es lo que quiere el PP. «Que no nos saque nadie del centro de juego, que eso es lo que interesa a la derecha», dijo.

Pero el enfrentamiento entre populares y socialistas por las manifestaciones se ha extendido también a la que los sindicatos han convocado para el 11-M en Madrid. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, los acusó de «falta de respeto» e «insensibilidad» con las víctimas. «Es el día de la memoria, la dignidad y la justicia», aseguró. Pese a las críticas de la AVT y de los dirigentes del PP -entre ellos los ministros de Interior y Justicia, la presidenta de Madrid y la alcaldesa de la capital-, Comisiones Obreras y UGT no dieron marcha atrás y mantienen la convocatoria en el día en que cumplen ocho años de los devastadores atentados.

No se suspende el fútbol

Los sindicatos argumentaron que pese a que el 11-M es una jornada de «especial connotación», no se suspenden ni los partidos de fútbol ni los espectáculos musicales. «Las tiendas de Sol y Serrano permanecerán abiertas, pero son muchos los que muestran su rechazo a que los trabajadores defiendan sus derechos», afirman en una carta dirigida a la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes.

La portavoz socialista en el Congreso, Soraya Rodríguez, exigió a los populares que no se utilicen a las víctimas del terrorismo para «deslegitimar las manifestaciones de los sindicatos contra la reforma laboral».