Rajoy confirma a Sáenz de Santamaría como su número 2, encarga Fomento a Ana Pastor y da el control del área económica a Montoro y De Guindos.
22 dic 2011 . Actualizado a las 13:59 h.Mariano Rajoy desveló ayer su secreto mejor guardado. Sin sorpresas destacables. El presidente ha elegido un Gobierno formado por personas de su máxima confianza, especialmente en los puestos clave. Como estaba previsto, Soraya Sáenz de Santamaría será su mano derecha como única vicepresidenta, ministra de la Presidencia y portavoz, cargos a los que llega tras una meteórica carrera política de solo once años, siempre al lado y fiel al líder del PP. El presidente ha optado por dividir el área clave de esta legislatura entre el tecnócrata Luis de Guindos como ministro de Economía -al que significativamente añade Competitividad- y el que ha sido su portavoz en la materia, Cristóbal Montoro, en Hacienda -al que une Administraciones Públicas-, sin nombrar vicepresidente, como era lo habitual hasta ahora. Esto demuestra que quiere dejar claro desde el principio que va a dirigir en primera persona la lucha contra la crisis y por la creación de empleo.
Su Gabinete será el más reducido de la democracia, con 13 ministros, frente a los 15 del último que formó su antecesor. Solo hay cuatro mujeres, lo que rompe la paridad de los Gobiernos socialistas. Tres de sus ministros (Montoro, Arias y Pastor) estuvieron en los Ejecutivos de José María Aznar, pero durante la larga travesía en el desierto de Rajoy formaron parte de su equipo más próximo como destacados marianistas. Lo que reafirma que este es el Gobierno de Rajoy, sin hipotecas ni cuotas. El peso de las carteras económicas y el cambio de nombre de algunas revela también cuál será su objetivo básico.
Pastor, a Fomento
Aunque el nombre de Ana Pastor se daba como seguro tras no repetir como vicepresidenta del Congreso, se esperaba que ocupara Sanidad. Su designación en Fomento supone que el ministerio inversor vuelve a quedarse en Galicia. Alberto Ruiz-Gallardón ve cumplido al fin su sueño de ser ministro, encargado de llevar adelante la reforma de la Justicia y de pilotar la renovación de los máximos órganos judiciales. Su nombramiento abre las puertas de la alcaldía de Madrid a Ana Botella.
Otros integrantes de su círculo próximo entran en el Ejecutivo: la responsable de su campaña, Ana Mato; Miguel Arias Cañete, José Manuel Soria, y Jorge Fernández Díaz, en Interior. Fátima Báñez, una mujer de Sáenz de Santamaría, dirigirá Empleo, que no Trabajo. Más inesperados fueron las designaciones de José Manuel García Margallo en Exteriores y Pedro Morenés en Defensa. La única gran sorpresa fue e José Ignacio Wert como titular de Educación, Cultura -que desaparece como cartera independiente- y Deportes.
Rajoy dio a conocer sus ministros en una comparecencia de dos minutos. Al acabar, los periodistas le pidieron que respondiera sus preguntas. Dijo que contestaría una «técnica», pero cuando se le inquirió acerca de los nombramientos dio las gracias y se fue sin contestarla.