Lo aparta de los actos oficiales por no haber mantenido un comportamiento ejemplar, pero critica el «juicio paralelo» al duque de Palma, «indignado» por las acusaciones públicas
13 dic 2011 . Actualizado a las 10:55 h.Don Juan Carlos ha empezado a extender un por ahora tímido cordón sanitario en torno a la figura de Iñaki Urdangarin ante la posibilidad de que el marido de la infanta Cristina sea imputado en breve en el caso Palma Arena. Un mes después de que estallase la operación Babel, la Casa del Rey movió por primera vez ficha y anunció que el duque de Palma dejará de representar a la familia real y no participará hasta nueva orden en ningún acto oficial. Eso sí, el yerno del monarca seguirá siendo miembro de la familia real, y por tanto podría ser el primer miembro de ella acusado de un delito porque la Corona no tiene intención de embarcarse en reformas legales para adelgazar su núcleo familiar.
Después de semanas de silencios mezclados con informaciones contradictorias, la Zarzuela decidió enfrentarse públicamente al caso Urdangarin para intentar contener la avalancha. Fue el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, quien lidió el difícil toro. En una multitudinaria comparecencia en el palacio, sin micrófonos ni cámaras, el portavoz reconoció con nombres y apellidos que don Juan Carlos, a la vista de las «confusas, pero ilustrativas» filtraciones que salpican los periódicos cada día, cree que el «comportamiento» del duque no ha sido «ejemplar» y que lo mejor es que no aparezca en público representando a la familia real. La decisión, según Spottorno, fue tomada de «mutuo acuerdo» entre el Rey y su yerno.
Lo que no aclaró Spottorno es la situación en la que queda la agenda oficial de la infanta. «Ya se verá», fue la lacónica respuesta del jefe de la Casa del Rey, que tampoco aclaró si Cristina dejará de figurar como secretaria general de Aizoon, una de las firmas situadas en el centro de la trama societaria bajo investigación. Aunque no hizo una cerrada defensa del yerno de don Juan Carlos, dedicó más a tiempo a criticar a los medios de comunicación que a cuestionar los negocios privados de Urdangarin. «Se mire como se mire, en este caso se ha producido un verdadero juicio popular en el mejor estilo de otros regímenes», denunció Spottorno, quien dijo que la Casa del Rey lamenta que se viole la «presunción de inocencia» del duque pese a que no esté «imputado ni acusado de nada». La Casa del Rey considera que esa «filtración regular y constante [de datos del sumario] solo conduce a la injusticia en estado casi puro». La Zarzuela insistió en el «juicio público prematuro» y «juicio paralelo» al que se ha sometido al marido de la infanta.
En este sentido, y pese a estar «plenamente» convencido de su «inocencia», Urdangarin está «preocupado, apesadumbrado e indignado» por las informaciones que lo implican en casos de corrupción. Su asesor jurídico y portavoz, Pascual Vives, arremetió ayer contra «determinados medios» porque están haciendo valoraciones, emitiendo opiniones y publicando informaciones que «no sé si son las que dispone el juzgado».