Rajoy contra la prima de riesgo

Gonzalo Bareño Canosa
GONZALO BAREÑO ENVIADO ESPECIAL

ESPAÑA

Reconoce que España vive «momentos muy difíciles» y que el país está «embargado», pero promete sacarlo de la crisis contando con todos

18 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Mariano Rajoy había conseguido llegar al final de la campaña sin tener que modificar en ningún momento su plan. Contra viento y marea, había mantenido su estrategia de ofrecer un corto menú en el que los platos principales están precocinados y se repiten todos los días sin que la actualidad diaria interfiera para nada. La suya no es precisamente la cocina de mercado. Pero la presión enorme de las bolsas mundiales contra España, cuya prima de riesgo estuvo ayer durante buena parte del día en niveles de intervención -hasta que el Banco Central Europeo salió al rescate-, le han obligado a cambiar el guion. Su rival en estas elecciones ya no es un Rubalcaba al que ni siquiera nombra y al que da por amortizado, sino unos mercados en los que ve una amenaza a su proyecto de cambiar España desde la independencia política y económica.

«Vivimos momentos muy difíciles», afirmó ayer en tono serio en el inicio de su mitin en Sevilla, en el que se esforzó en lanzar un mensaje de confianza a los ciudadanos. «España es una gran nación que ha demostrado que se crece en las dificultades, siempre hemos dado la talla en los momentos complejos y volveremos a darla», señaló. Dejando claro que la urgencia de la situación está ya por encima del interés político, Rajoy aseguró que «no es momento de peleas partidistas ni de disputas».

Por la mañana, con los mercados todavía abiertos y apostando contra España, se había resistido a hacer referencia alguna a la actualidad. Pero, por sorpresa, un espontáneo logró que lo hiciera. «¡Estamos embargados!», le gritó uno de los asistentes al mitin de Badajoz. «Embargados estamos ahí, pero vamos a salir, no se preocupe», contestó con rapidez.

El candidato popular se esfuerza en este final de campaña en convencer al resto de países europeos de que pueden confiar en él. «España va a hacer los deberes», llegó afirmar ayer. Pero Rajoy refuerza también el mensaje de que, en caso de gobernar, lo hará sin ataduras y sin someterse a las presiones de nadie. «Si al final los españoles quieren que yo presida el Gobierno de España estaré a las órdenes de todos los españoles y defendiendo únicamente los intereses de España», dijo en un abarrotado pabellón sevillano. «Este es un país con soberanía nacional que quiere estar en el euro», insistió.

Refundar el euro

Poco antes, el exministro de Hacienda Cristóbal Montoro había reconocido también que España se enfrenta a una situación muy compleja. «Qué momento estamos viviendo. Qué día hemos vuelto a tener», señaló el candidato por Sevilla, que aseguró sin embargo que «en los momentos complicados es cuando realmente la política cobra su valor».

Montoro afirmó que el PP tiene una propuesta «de reformas, no de ajustes ni de recortes sobre los más débiles» y defendió el papel protagonista que quiere jugar España en la misión de «refundar el euro».