07 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Escarmentado, González se preparó a conciencia para evitar una segunda derrota, que habría sido muy peligrosa. Llegó pertrechado de abundante documentación para desarbolar a José María Aznar y, además, este cometió un fatal error estratégico al marcharse sin hablar con los periodistas, lo que le dio la imagen de perdedor enfadado. La audiencia subió en el segundo cara a cara a 10,5 millones de televidentes.