«No explicamos bien lo de los 110 kilómetros por hora»

J. Luis Álvarez MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Navarro sostiene que la UE debe armonizar los límites de velocidad

02 nov 2011 . Actualizado a las 09:54 h.

Después de dos legislaturas al frente de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro habla con orgullo de los cambios que se han llevado a cabo, que muchos consideraban como «imposibles e inalcanzables» y que han puesto fin a la sangría que cada año dejaba más de 5.000 muertos en las carreteras.

-¿Cómo contempla el trabajo realizado en estas legislaturas?

-Me gusta hablar de década, porque las políticas de seguridad vial son de largo alcance. Se trata de un cambio de comportamiento y de hábitos. La UE nos había marcado el objetivo de reducir a la mitad las víctimas mortales en el 2010. Todos pensábamos que era utópico, imposible e irrealizable, pero al final los resultados aquí están.

-Aquello era un drama.

-No éramos conscientes de la magnitud de la catástrofe y lo que se hizo fue abrir el debate. Un acierto fue colocar a las víctimas en el centro. Con ellas construimos un discurso que venía a decir que los accidentes son evitables; si otros países lo han conseguido, nosotros también podíamos, porque no es admisible negociar el tráfico a cambio de vidas. Aquí apareció la creación del Observatorio de la Seguridad Vial, el permiso por puntos, el plan para la instalación de radares, las operaciones especiales en las que se forma, informa y luego hay un control, la reforma del Código Penal y el aumento de la policía.

-¿Cuál es la medida más destacada de todas las adoptadas?

-El permiso por puntos, que supuso un antes y un después. Esto es por tres razones; porque va acompañado de un cierto consenso político, porque se cuenta con la complicidad de las asociaciones de usuarios y porque hay apoyo en los medios de comunicación. Alrededor del permiso por puntos hay un discurso de autorresponsabilidad, cada uno se administra sus puntos. Esto nos ha llevado a otras medidas en un progreso continuo. Antes estaba prohibido beber y conducir, había que utilizar el cinturón, el casco y respetar los límites de velocidad, pero no lo cumplíamos. Al cabo del tiempo, las obligaciones son las mismas, pero ahora las cumplimos. Al final, lo que hemos hecho es que se cumpla la ley.

-¿Y cuál es la medida más rechazada de todas?

-La implementación de los radares, porque se dice que es para recaudar. Lo hicimos poco y explicamos que la velocidad es un factor de riesgo y que los radares mejoran la seguridad.

-¿Volvería bajar la velocidad a 110 kilómetros por hora?

-Fue una experiencia interesante, aun cuando no se explicó bien. Aprendimos que tenemos un problema de dependencia energética y que levantando el pie del acelerador podíamos reducir la factura energética y ayudar a la recuperación económica y al empleo. Era un ejemplo bueno de pedagogía social.

-Pero los conductores respetaron la limitación.

-Al margen de que estuvieran o no de acuerdo, se respetó. Incluso, cuando volvimos a recuperar el 120, las velocidades ya no eran las mismas de antes. Uno tiene la impresión de que nadie cuestiona la incompatibilidad entre la conducción y el alcohol o el cinturón, pero cuando hablamos de velocidad sigue habiendo un debate que me lleva a pensar que o no hemos explicado bien la velocidad como factor de riesgo o que le cuesta mucho al ciudadano aceptar la velocidad como factor de riesgo. Ante estos debates, siempre lo digo, nos gustaría, y lo hemos intentado, que se armonizaran en toda Europa las velocidades máximas en autopista. Al cruzar unas fronteras que no existen no es bueno que cambien las reglas de juego y 120 es el equilibrio que hay en Europa entre infraestructura, vehículos y las necesidades de seguridad vial.

-Con 110 corrían los de siempre.

-Pero lo que pasa es que antes corrían muchos y ahora aquel que corre llama la atención y luego hay hasta una cierta condena social. Antes del permiso por puntos el 6,5 % de los conductores superaban los 140, el año pasado eran el 0,5 %.

pere navarro responsable de la Dirección General de Tráfico