El PP no quiere que la agenda se centre en sus propuestas

La Voz

ESPAÑA

Rajoy lo tiene claro. Mientras los socialistas sigan cayendo en las encuestas y destrozando cualquier previsión de suelo político sin necesidad de que él concrete una sola propuesta, carece de sentido dar un respiro a Rubalcaba haciendo que el debate se centre en su programa. El líder del PP no quiere marcar por ahora la agenda política. Y puede permitírselo por su control absoluto del partido. La otra herramienta con la que Rajoy pretende hundir al candidato socialista es la ausencia de cualquier división en su partido frente a la bicefalia y los problemas internos del PSOE. De ahí que últimamente no se pronuncie sobre casi nada, ni siquiera sobre la conferencia internacional sobre ETA. Mientras los socialistas discuten entre ellos a cuenta del terrorismo y el candidato del PSOE le afea a Zapatero las medidas tomadas frente a la crisis, en el PP no se mueve nadie. Entre otras cosas, porque saben que el que lo haga no sale en la foto. La elaboración de las listas, incluida la de Madrid presentada ayer, ha sido un alarde de autoridad de Rajoy, que se ha permitido poner a su lado a Gallardón pese a los recelos que el alcalde madrileño provoca en sectores del PP. A cambio, y como muestra también de autoridad, casi todos los que le criticaron tras la derrota del 2008 están también en las listas, aunque un poco más atrás.