Los expertos creen que hay que desmitificar la idea de reformar la Constitución de 1978 y que se demora más de la cuenta adaptarlo a las necesidades actuales.
05 sep 2011 . Actualizado a las 11:53 h.Los expertos creen que hay que desmitificar la idea de reformar la Constitución de 1978 y que se demora más de la cuenta adaptarlo a las necesidades actuales. Es más, al margen de la aprobada para limitar el déficit, ven necesaria una reflexión sobre la modificación del Senado, el marco competencial del Estado autonómico o la conformación del Consejo General del Poder Judicial.
Critican que el pacto PSOE-PP se haya querido aprovechar para introducir el derecho de autodeterminación o el federalismo porque, en su opinión, la modificación necesita tiempo, estudio y debate para alcanzar el mayor consenso posible. «La rapidez no es buena consejera», señala el catedrático de Derecho Constitucional y vicerrector de la Universidad Rey Juan Carlos, José Manuel Vera Santos, quien estima que la reforma «exprés» obedece a condicionamientos temporales que deberían valorarse con antelación, no tres meses antes de unas elecciones.
Ninguna reforma debe hacerse «en un tiempo récord» y tampoco se debe aprovechar para meter en ella una cosa y otra, subraya el catedrático de Derecho Constitucional de la UNED Antonio Torres del Moral. La propuesta del PNV de introducir la autodeterminación le parece «fuera de lugar» a la profesora de Derecho Constitucional en Navarra Asunción de la Iglesia, que plantea su análisis en el contexto de una reforma más profunda sobre el modelo territorial. Torres añade que la autodeterminación es inconstitucional y es una modificación de tanto calado que no se puede hacer en veinticuatro horas, «como Lope hacía las comedias».
Si se quiere iniciar una reforma sobre el derecho de autodeterminación o el federalismo se debe seguir el camino indicado en la Constitución y «no aprovechar que ??el Pisuerga pasa por Valladolid?? bastardeando la propuesta de reforma y confundiendo al ciudadano», apunta Vera.
Torres sostiene que la Constitución, que no es de mala calidad, va quedándose un poco vieja y hace ya tiempo deberían haberse emprendido reformas, como la del Senado, la igualdad en el acceso a la Corona (quitando la preferencia del varón) o la ley electoral. Coincide De la Iglesia al creer que, desde hace años, hay aspectos que requieren una puesta al día como la reforma del Senado y el Estado autonómico para «recoger la realidad del modelo territorial y cerrar el tema competencial».