Rubalcaba ve compatible su cargo en el Gobierno con ser candidato

Enrique Clemente Navarro
Enrique clemente MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Presume de apoyos y dice que no ha habido «ni dedazo ni conspiración»

31 may 2011 . Actualizado a las 09:35 h.

Alfredo Pérez Rubalcaba va a por todas. Tras lograr el escenario que exigía para ser el candidato socialista, es decir, que el partido se lo pidiera de forma unánime y sin tener que someterse a una primarias a cara de perro con Carme Chacón, ha pasado a la ofensiva. Solo dos días después de ser aclamado por el comité federal y antes de iniciar en Sevilla una gira por la distintas federaciones del partido, que continuará esta semana en Cantabria y Asturias y la próxima en Cataluña y Madrid, dio una rueda de prensa en la sede de Ferraz para lanzar unos cuantos mensajes.

No considera incompatible ocupar tres cargos clave en el Gobierno (vicepresidente primero, ministro del Interior y portavoz) y su abultada agenda como cabeza de cartel de los socialistas, aunque añadió que si sus responsabilidades se ven afectadas podría dejar todos o alguno. Rechaza que su elección se debiera a un dedazo de Zapatero o a una conspiración para apartar a la ministra de Defensa. «Ni dedazo ni conspiración», dijo. Cree que puede ganar las elecciones con un proyecto de cambio y de continuidad. Cuenta con Carme Chacón, con la que mantuvo una larga conversación telefónica el domingo por la noche, en la que la ministra le prometió que lo apoyará en lo que necesite. Y no teme la bicefalia porque es «íntimo amigo» de Zapatero.

El mitin de Vigo

Rubalcaba aseguró que tras el anuncio de Zapatero de no repetir había recibido «miles de dedazos de compañeros que me decían preséntate» y que esas peticiones se incrementaron durante la campaña electoral. Señaló que dos mítines lo habían emocionado especialmente, los de Granada y Vigo, y que fue en esos días, entre el 14 y el 17 de mayo, cuando tomó la decisión de competir en las primarias. Más tarde, dijo, recibió otros «300 dedazos del comité federal», y estos días espera los de muchos militantes.

«Me presento porque creo que puedo ganar las elecciones y, sobre todo, porque tengo un programa de gobierno que ofrecer a España», aseguró. «Creo saber y lo iré desgranando ante los españoles, lo que España necesita para los próximos cuatro años y, sobre todo, tengo una confianza ciega en mi país para alcanzarlo», añadió con cierta solemnidad. Pero no dio ninguna pista de cuál va a ser su proyecto, tan solo que se centrará en la creación de empleo y que combinará la continuidad, en los derechos sociales y cívicos, con «elementos de cambio», porque mucha gente tiene la sensación de que la política no ha sido la adecuada o de que no se tienen soluciones para resolver sus problemas. Tampoco quiso revelar si seguirá como jefe de la oposición si pierde. «Soy como el atleta en los tacos, solo pienso en ganar», se limitó a decir.

Se refirió a las críticas del popular Javier Arenas por representar el pasado. Recordó que también el dirigente andaluz, como Mariano Rajoy, han sido vicepresidente, pero existe la diferencia de que él nunca fue candidato y ellos ya han sido «derrotados cinco veces entre los dos».

Chacón no quiere polémicas

Por su parte, José Blanco calificó de «disparate» decir que ha habido maniobras para apartar a Zapatero, en referencia a las acusaciones que lanzó Chacón cuando arrojó la toalla a algunos de sus compañeros de poner en riesgo la unidad del partido, la autoridad de Zapatero y la estabilidad del Gobierno. La ministra de Defensa, que el domingo aseguró que Rubalcaba es un «gran candidato», no quiso entrar ayer en polémicas. «Agua pasada no mueve molinos», afirmó, y añadió que ya ha dicho lo que tenía que decir.

«Han sido miles los dedazos de compañeros que me han dicho preséntate»

Alfredo Pérez Rubalcaba

«Agua pasada no mueve molinos. Ya he dicho todo lo que tenía que decir, y a mirar adelante»

Carme Chacón

«Es un disparate decir que ha habido maniobras contra Zapatero, me causa una tristeza infinita»

José Blanco