El Gobierno reclama silencio sobre Sortu

Alfonso torices MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Alfredo Pérez Rubalcaba reapareció ayer en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros para pedir silencio. Se lo ha pedido a sus propios compañeros en el País Vasco, a ministros, como el titular de Justicia, Francisco Caamaño, al resto de su partido, pero también al PP.

El vicepresidente cree que ya no hay nada que discutir ni debatir sobre Sortu. «Hay que esperar a que decidan los tribunales», avisó, al tiempo que llamaba «a todos los demócratas» a «evitar discrepancias [públicas] que no ayudan» y que solo «dan bazas a quien no hay que dárselas», en referencia a ETA y su entorno político y social.

«Hemos llegado hasta aquí juntos y tenemos que terminarlo juntos, queda poco, honestamente, pero queda y hay que hacerlo bien; estos próximos días, meses, debemos hablar mucho, coordinarnos lo mejor posible para evitar que cuando vemos el final aparezcan discrepancias que no ayudan», comentó el vicepresidente. «Lo que pido -aclaró- es un debate que sea reservado», además de «tranquilidad y buena letra», que «hasta ahora ha ido bien». Resumió todos sus objetivos en el epílogo: «Vamos a mantener firmeza, unidad y prudencia».

No obstante, Rubalcaba llamó a «desdramatizar» el cruce de declaraciones sobre Sortu de esta semana, con la intención de distender el ambiente político. «Es bastante fácil de entender que a medida que el final de ETA se acerca haya diferentes voluntades, quien quiere ir más deprisa, es normal, es un debate que está ahí».

Después del revuelo desatado por la frase «Sortu no es lo mismo que ETA», Patxi López prefirió no hablar ayer de las polémicas siglas. Concluyó que «ETA está derrotada» y que «los demócratas hemos ganado», no solo por la evidente debilidad de la banda sino porque ya sabe que con el terrorismo no alcanzará objetivo alguno, porque no habrá pago político alguno.