Rajoy claudica ante Camps y lo nombra candidato en Valencia

ESPAÑA

Los populares dan por hecho que será juzgado tras las elecciones de mayo

25 feb 2011 . Actualizado a las 11:50 h.

Francisco Camps se salió al final con la suya y fue designado ayer como candidato del PP a la presidencia de la Comunidad Valenciana, a pocos días de que la Justicia decida si tendrá que sentarse o no en el banquillo como imputado por un delito de cohecho impropio. El comité electoral nacional de los populares, presidido por Miguel Arias Cañete, se reunió ayer sin anuncio previo y confirmó como candidatos a todos los presidentes autonómicos y líderes de la oposición de las comunidades en las que hay elecciones el próximo 22 de mayo. Camps no fue una excepción.

La decisión del PP respaldada por Rajoy pone fin a un largo período de tensiones en el que la presión del presidente valenciano a la dirección nacional del PP ha ido en aumento a medida que se acercaba la fecha de las elecciones. Camps forzó a la dirección de su partido en Valencia a proponerlo como candidato fuera de los trámites establecidos en un intento de imponer el adelanto del nombramiento.

«Lo dije hace seis meses, pero nadie me creyó», indicó ayer en el Congreso Mariano Rajoy tras hacerse pública la designación de Camps. Lo cierto es que aunque el líder del PP nunca puso en duda que el presidente valenciano repitiera como candidato, trató de posponer al máximo esa decisión, a la espera de que la Justicia determine si será juzgado o no por haber sido obsequiado con unos trajes por los máximos responsables de la trama Gürtel.

Camps: «Lo esperaba»

El PP da por hecho que Camps acabará siendo juzgado, pero también que aunque la confirmación de esa noticia tendrá lugar antes de las elecciones, el juicio no se celebrará hasta después de los comicios de mayo. Rajoy confiaba en que Camps renunciara a repetir en el cargo. Pero al constatar que el presidente valenciano no estaba dispuesto a dar un paso atrás en ningún caso, el líder del PP ha preferido vestir de normalidad la decisión, enmarcándola en el mismo lote de nombramientos del resto de cabezas de cartel populares.

Camps eludió ayer cualquier polémica tras conocer la noticia. Dijo que «lo esperaba» y que se siente respaldado por todo el PP. Poco antes, durante la sesión de control en las Cortes valencianas, había asegurado que el caso Gürtel es un montaje y que la decisión del PSOE de dedicar dos años «a una cosa que no vale para nada tiene que generar una profunda depresión personal y colectiva».