Acusa a la Junta andaluza de usar la mayoría para ocultar la corrupción
19 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El PP ha decidido llevar al Tribunal de Cuentas, el órgano encargado de fiscalizar las cuentas de las Administraciones públicas, las supuestas irregularidades en los expedientes de regulación de empleo (ERE) tramitados por la Junta de Andalucía en la última década, y que incluirían al menos unas 39 prejubilaciones falsas. El anuncio fue formulado ayer por el líder del PP, Mariano Rajoy, en la localidad sevillana de Osuna, donde dijo que los ciudadanos quieren saber «lo que ha pasado» y los motivos por los que «no se quieren dar explicaciones» desde la Junta de Andalucía.
Rajoy se refería así a la negativa formulada el día anterior por el presidente autonómico, José Antonio Griñán, con el argumento de que una investigación parlamentaria solo serviría «como altavoz de intereses partidistas» y «para mantener una mentira con impunidad parlamentaria». Los mismos criterios que poco después esgrimía el grupo socialista para hacer valer su mayoría y tumbar la comisión pedida por el PP.
En este sentido, Rajoy lamentó que las mayorías parlamentarias «se usen para ocultar cosas que interesan a la gente, porque hablamos de su dinero». Tampoco ahorró calificativos para describir la negativa del PSOE, que consideró «abuso de poder», «burla» y «descomunal falta de respeto a los andaluces». «Los ciudadanos pagan sus impuestos y quieren que las políticas de empleo sean para eso, no para que se aprovechen unos con la connivencia» del Gobierno andaluz.
El presidente del PP insistió en que «el dinero de la gente es sagrado, y no se puede jugar con ello». Y añadió que «la gente tiene derecho a saber lo que ha ocurrido» con los 647 millones de euros de dinero público destinados a ayudas para empresas en crisis del que supuestamente salieron los recursos para pagar las falsas prejubilaciones, de las que se beneficiaron, según los populares, cargos socialistas y familiares suyos.