Mientras el PP ultima una propuesta de reforma del Estado autonómico que vaya más allá de una operación cosmética, María Dolores de Cospedal defendió ayer en la presentación del informe de la FAES sobre el modelo territorial la necesidad de recortar de forma notoria «gastos prescindibles» de los Gobiernos regionales. Citó de manera expresa el dispendio que, a su juicio, supone que exista una, o según los casos más de una, televisión pública por comunidad. Una circunstancia que calificó de «lujo innecesario» incluso en tiempos de bonanza y, por supuesto, «un lujo imperdonable» en tiempos de crisis. Lo que no concretó es si el PP aboga por el cierre o por la privatización de estos medios públicos. La número dos del PP no detalló dónde metería la tijera su formación, pero dio pistas. Describió como desembolsos prescindibles los derivados de forjar 17 Administraciones autonómicas repletas de entes públicos «que reproducen de forma mimética la planta del Estado». Señaló, como ejemplo de duplicidades, la existencia de 17 defensores del pueblo, 17 tribunales de cuentas, 17 organismos de la competencia, 17 consejos consultivos, 17 consejos económicos y sociales o 17 grupos empresariales públicos. Todo un «despilfarro» que supone, dijo, un claro síntoma de pérdida de perspectivas. Del informe de la FAES destacó varias cifras, como que entre enero del 2004 y enero del 2010, el personal al servicio de las administraciones públicas aumentó en 345.000 empleados. También enfatizó que en los últimos 18 meses las comunidades constituyeron cerca de 100 entes públicos, a razón de 1,2 por semana. Al punto de que España tiene 4.000 entidades públicas. «La eficiencia no es duplicidad; la seguridad jurídica no son muros normativos; y la racionalidad no es múltiplo de 17», indicó.