Propone «reformar primero la Constitución y después adaptar los estatutos a la misma». Se trataría, sobre todo, de «delimitar con mayor claridad las competencias del Estado, evitar duplicidades y vertebrar de manera sustancialmente distinta el Senado para convertirlo en una Cámara de representación territorial». Además, aboga por «suprimir la referencia a los derechos históricos y derogar a continuación los conciertos vasco y navarro». Varela no cree que el Estado tenga que recuperar competencias, sino que deben delimitarse mejor las actuales, por ejemplo en materia educativa, fiscal y de recursos hídricos y «luego blindarlas para impedir que en el futuro se transfieran mediante una reforma de los estatutos o por leyes del Gobierno». El actual modelo «no es viable y es demasiado caro» y la crisis «ha hecho todavía más inaplazable su reforma», aunque no está a favor de su supresión, ya que «un retorno al centralismo anterior no es deseable ni posible».
El catedrático lucense de la Universidad de Oviedo descarta una vuelta al centralismo