Un tiburón de la judicatura

La Voz

ESPAÑA

pascual Sala Sánchez, un prestigioso jurista, valenciano por los cuatro costados, con casi 50 años cotizados a la Seguridad Social ?empezó su carrera como titular del juzgado de instrucción de Albaida en octubre de 1963, tras haber aprobado la oposición dos años antes con el número uno de su promoción? ocupa desde ayer la presidencia del Tribunal Constitucional que dejó vacante la gallega Emilia Casas. Es el primer juez que alcanza este cargo, ya que los siete presidentes que le antecedieron proceden del mundo académico.

Su llegada a la presidencia de un polémico tribunal, del que ya formaba parte como vocal desde el año 2004 es el colofón de una brillante carrera judicial, después de copados los más altos cargos de la Justicia española: presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General de Poder Judicial, consejero y presidente del Tribunal de Cuentas. Sala, que siempre se alineó en el sector progresista de la judicatura, fue definido por un veterano jurista del foro madrileño como «un progresista existencial, no beligerante» que siempre compaginó la teoría y la práctica del Derecho. Políticamente está considerado como «un hombre de Felipe González», aunque ideológicamente se le sitúa más a a la izquierda que el ex presidente.

Tanto sus afines como los que no lo son tanto, reconocen que es un jurista con «gran capacidad de trabajo, listo, inteligente y hábil». Alguien resumió su perfil definiéndolo como un auténtico «tiburón de la judicatura».

El nuevo vicepresidente es Eugenio Gay Montalvo, vocal del Constitucional y ex presidente del Consejo General de la Abogacía. Este nacionalista católico y moderado es experto en Derecho Mercantil, sin formación política. En el 2007 fue denunciado por aprovechar el cargo para captar clientes para un bufete en el que seguía figurando como presidente.