PSOE y PP se culpan mutuamente de la muerte del pacto antitránsfugas

Paula de las Heras MADRID/COLPISA.

ESPAÑA

Los populares se sienten libres para incluir en sus listas a los candidatos que consideren apropiados

28 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Entre todos lo mataron y él solito se murió». Quizá sea el epitafio más adecuado para el malogrado Pacto Antitransfuguismo, suscrito por todas las fuerzas políticas el 7 de julio de 1998. PSOE y PP se esmeran ahora en cargar sobre la espalda del contrario la responsabilidad de su mala salud, pero lo cierto es que uno y otro han incumplido sistemáticamente sus compromisos año tras año.

La decisión de los socialistas de incluir en sus listas al alcalde tránsfuga de Benidorm, Agustín Navarro, proporcionó ayer a los populares la oportunidad de responsabilizar a los socialistas de haber dado al acuerdo su golpe más certero. Tras la reunión celebrada ayer en el Congreso por la Comisión del Pacto Antitransfuguismo, el portavoz del PP en ella, José Matarí, declaró que los socialistas «han roto unilateralmente» el pacto, razón por la cual los populares se sienten libres para presentar en sus candidaturas a las elecciones del 29 de mayo a los candidatos que mejor defiendan los intereses de los municipios. Lo que significa que no tendrán reparos en incluir en las listas a candidatos tránsfugas.

Justo lo que los socialistas trataban de evitar. El PSOE planteó en la reunión -presidida por el vicepresidente Manuel Chaves y el secretario de Estado de Política Territorial, Gaspar Zarrías- que todos los partidos suscribieran una declaración en la que se comprometieran a no incluir en sus listas a tránsfugas. A cambio, los socialistas eliminarían de sus candidaturas al actual alcalde de Benidorm.

Los populares lo han convertido en un emblema. Dicen que Navarro «representa a todos los tránsfugas», que la propia comisión de expertos del pacto antitransfuguismo lo consideró «un caso clínico», «un caso excepcional». La citada comisión sentenció, para ser más precisos, que el caso de Benidorm es el «exponente más claro del concepto de transfuguismo», tal y como está descrito en el pacto, pero también añadía que responde a «un patrón de transfuguismo muy común».

Los socialistas tratan de lavar la cara con cifras. El portavoz socialista en la comisión, Antonio Hernando, subrayó que de los 56 infractores detectados en esta legislatura municipal, 19 de 21 siguen teniendo las siglas del PP; diez de los 19 del PSOE las suyas; los cuatro de CiU se mantienen; dos de los cuatro del Partido Andalucista también continúan afiliados. Es decir, que su partido ha sido el más expeditivo a la hora de expulsar a quienes incumplieron el pacto. Y el secretario de Estado de Política Territorial, Gaspar Zarrías, adujo que el PSOE ha perdido 24 alcaldías, por siete el PP.

Aunque la tesis que subyace a la declaración propuesta por los socialistas fue compartida, al menos verbalmente, por todos los grupos, se negaron a rubricarla, al entender que se trata de algo innecesario porque es precisamente lo que establece el propio pacto.

La representante de IU, Montserrat Muñoz, criticó el enfrentamiento entre socialistas y populares y propuso, sin mucho éxito, que todos los partidos sometieran sus listas a la comisión del pacto para que esta dictaminara, antes de las elecciones, si lo incumplían o no y poder excluir así a los tránsfugas.