Una masacre indiscriminada en la España profunda

ESPAÑA

26 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El 26 de agosto de 1990, los hermanos Izquierdo protagonizaron una matanza en una céntrica plaza de Puerto Hurraco (Badajoz) a plena luz del día. Fruto de una venganza con una familia del pueblo, comenzaron a disparar indiscriminadamente matando a nueve personas y dejando a otras seis heridas de gravedad. Algunas de ellas acabaron tetrapléjicas y en silla de ruedas.

Dos de las víctimas eran niñas, de 12 y 14 años, y pertenecían a la familia Cabanillas, enfrentada desde hacía treinta años con la familia Izquierdo por una disputa de tierras que se había cobrado con anterioridad otras dos muertes, informa Efe. En esta ocasión, el motivo de su ira descontrolada fue que culpabilizaban a la familia Cabanillas del incendio de una casa de su propiedad, en el que murió la madre de los hermanos Izquierdo.

Nueve horas huidos

Tras la matanza, los dos hermanos huyeron a la sierra. La Guardia Civil los encontró durmiendo nueve horas después y fueron detenidos sin oponer resistencia. El juez determinó llevarlos al Juzgado de Castuera, lejos de Puerto Hurraco, para evitar nuevos posibles ajustes de cuentas.

En el juicio, los hermanos Antonio y Emilio Izquierdo, de 53 y 58 años respectivamente, fueron condenados a 684 años de cárcel. Al principio se involucró a las hermanas Ángela y Luciana como posibles inductoras de la matanza, pero dos años después las hermanas Izquierdo fueron exculpadas, al no encontrar el juez pruebas que demostrasen su implicación directa en aquellos dramáticos hechos. Ambas fueron ingresadas en el Hospital Psiquiátrico de Mérida.

Carlos Saura llevó al cine esta truculenta historia de la España profunda, con el título El séptimo día (2004), que protagonizaron Juan Diego, en el papel de Antonio, y José Luis Gómez, como Emilio, además de Victoria Abril, actriz que encarnó a Luciana, informa Efe.