«Las autoridades francesas nos han tratado bien», aseguró anoche a su llegada al aeropuerto de El Prat el bombero catalán Óscar Llop, que actúa como portavoz de los cinco miembros de este cuerpo que fueron confundidos con terroristas de ETA cuando se encontraban en Francia haciendo un cursillo de escalada.
Llop, que no admitió preguntas, se limitó a hacer una breve declaración en la que tan sólo señaló: «Espero que entendáis que estamos cansados. Hemos pasado una mala noche.» «Si no fuera por el Gobierno catalán no estaríamos aquí», añadió, al agradecer a la Generalitat las gestiones hechas en su favor.
Óscar Llop también solicitórespeto a los medios de comunicación, después de la confusión de la policía francesa, que ayer atribuyó la identidad de un grupo de posibles etarras a los bomberos que salían en un vídeo de seguridad en los que se les veía comprando en una gran superficie en Francia.
Los cinco bomberos han sufrido toda una «pesadilla» desde el viernes pasado, cuando las autoridades francesas y españolas difundieron un vídeo en el que aparecían comprando en un supermercado, cerca del lugar en el que se cometió el crimen. Uno de ellos, Óscar González, puso ayer el grito en el cielo porque «de golpe y porrazo» se les convirtió en terroristas. «Nuestra foto ahí, de presuntos nada y de esto nos vamos a quejar. Sin comerlo ni beberlo, de golpe y porrazo, hemos sido etarras», afirmó González en RNE.
El miembro del cuerpo de bomberos de la Administración catalana denunció los problemas que les ha causado esta confusión, así como la preocupación que el incidente ha provocado en sus familias.