Rajoy dice que apoya pactos serios como el del País Vasco, pero no «disparates sin contenido»
ESPAÑA
Un año después del acuerdo entre PSOE y PP para dar estabilidad al Gobierno del socialista Patxi López en el País Vasco, se ha convertido en un argumento útil para Mariano Rajoy. Aprovechó la celebración, en San Sebastián, del aniversario para desmentir que su formación carezca de vocación pactista y para echar sobre los lomos de Rodríguez Zapatero la responsabilidad de que aún no se haya alcanzado una alianza contra la crisis económica. Frente al entendimiento en el País Vasco, contrapuso las «chapuzas» y los pactos de «broma» que aspira a cerrar el Ejecutivo. «Disparates sin contenido para eludir sus responsabilidades», los calificó. Rajoy acusó al presidente del Gobierno de llevar años sumido en el despropósito a la hora de tomar decisiones económicas y de haber puesto ahora encima de la mesa algo a lo que llama oferta de pacto pero que solo es «propaganda». Rajoy se esmeró así en justificar su postura y en contrarrestar el mensaje del PSOE, que lo describe como el líder del «no a todo». «El PP vasco afirma que hay un pacto que está vigente y que es estable a pesar de los acuerdos de Zapatero con el PNV, que constituyen la mayor amenaza para el cambio» en el País Vasco, defendió. Es la mejor prueba, según su discurso, de que el PP no mira para otro lado cuando lo que se propone es algo «serio». Y no acuerdos como los del Gobierno con los nacionalistas, que denominó «pacto de enjuague».