Buscan 150 kilos de explosivos del etarra detenido en Guipúzcoa

Melchor Saiz-Pardo

ESPAÑA

La banda terrorista pretendía establecer una base logística en Cataluña

19 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Ibai Beobide Arza, el etarra detenido el pasado sábado por la Guardia Civil en Guipúzcoa cuando viajaba en bicicleta armado con una pistola, tenía a su disposición 150 kilos de explosivos que aún no han sido encontrados. El terrorista, que ayer ingresó en prisión tras comparecer ante el magistrado de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, tenía encomendada la misión de crear tres comandos diferentes en el País Vasco para comenzar una campaña de atentados inminentes, según desvela en su auto el juez. El arsenal todavía oculto está compuesto por 50 kilos de amonal, 60 de cloratita, detonadores, pentrita y cordón explosivo para un primer grupo denominado Imanol, y de 40 kilos de explosivos sin especificar, detonadores, cordón, pentrita y una pistola para un segundo grupo llamado Ezpala. Un tercer comando no tendría todavía un arsenal propio. Beobide y la etarra Itziar Moreno, una de las terroristas más buscadas por Interior, fueron los que trajeron ese material a España a finales del 2008. La entrega se la hizo en el país vecino el cabecilla terrorista ya detenido Eneko Zarrabeitia. Los dos activistas escondieron en un principio el material en tres zulos en el monte Gorbea, a caballo entre Vizcaya y Álava, según la confesión de Beobide. Sin embargo, hasta el momento, la Guardia Civil no los ha encontrado. Dinamizador El magistrado Ismael Moreno imputa al «dinamizador» etarra los delitos de integración en banda armada, estragos terroristas, tenencia de armas y explosivos y falsificación de documentos. El instructor acusa además a Beobide de haber participado en cuatro atentados (con siete bombas): la colocación de una mochila con un potente explosivo frente a la casa del pueblo (sede del PSE) en el barrio bilbaíno de La Peña el 17 de abril del 2008, la bomba en el edificio de la rotativa del diario El Correo en la localidad vizcaína de Zamudio el 8 de junio, cuatro artefactos explosivos en las playas cántabras de Noja y Laredo el 20 de julio y el coche bomba, la Nochevieja del 2008, en Bilbao contra la sede de la televisión vasca y de otros medios de comunicación. El juez tomará declaración en los próximos días a los dos etarras detenidos el miércoles en Cataluña, que estaban listos para incorporarse a los comandos que preparaba Beobide. Estas detenciones no tienen nada que ver con la de Faustino Marcos, capturado el martes en la estación del tren de Portbou, en Gerona. ETA pretendía fijar una estructura permanente en Cataluña y había encargado a Marcos la tarea de alquilar un piso en Barcelona y una masía en el Pirineo gerundense para convertirlos en un almacén logístico.