El presidente respalda a Rubalcaba y dice que la alerta del ministro sobre ETA responde a la estrategia antiterrorista

P. H. / A.?M.

ESPAÑA

Rodríguez Zapatero desveló ayer el sentido del atípico anuncio del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, sobre los planes de ETA durante la presidencia española de la UE: responde a una «estrategia antiterrorista». Las palabras del ministro provocaron reproches de sindicatos policiales y partidos políticos. No es habitual que se haga una advertencia de este tipo porque, a juicio de los más críticos, solo sirve para sembrar la alarma pública. Pero en este caso, según el jefe del Ejecutivo, había una intención. Pero no dio más detalles con el argumento de que es preciso ser cautos para que la estrategia se pueda desarrollar en toda su «profundidad». «Hay cosas que se pueden dudar, pero que tenemos un ministro del Interior capaz, convincente y que dirige bien la política antiterrorista, no», defendió. La lucha contra ETA fue de hecho una de las acciones del Gobierno que Zapatero puso en valor en su balance de gestión de 2009. Aseguró que la banda sufre un permanente acoso» y vive un constante «proceso de debilitamiento» que se traduce, entre otras cosas, en la detención de 124 miembros de la organización criminal. Tres años después de que saltara por los aires su diálogo con la banda, Zapatero se ratificó en que intentarlo fue un acierto porque ha tenido, a su juicio, consecuencias positivas. Se mostró así convencido de que aquel episodio abrió discrepancias en el seno de la organización que han conducido a la actual discusión interna. «Sin duda -afirmó-, ha tenido un efecto de debilitamiento del bloque que ha apoyado la violencia fanática y terrorista». Su modo de contribuir a que las tensiones en ETA y Batasuna concluyan bien para los intereses de la democracia será ahora, según dijo, lograr que «pierdan toda esperanza», porque, añadió, «solo tienen un fin, que es entregar las armas». Mariano Rajoy apoyó a Alfredo Pérez Rubalcaba, pero con matices. El presidente del PP se mostró confiado en que el ministro del Interior haya «sopesado» las ventajas y los inconvenientes de realizar anuncios sobre posibles atentados de ETA y renunció a hacer juicios concretos sobre este asunto. Pero también reclamó prudencia. «Sí creo que sería bueno que los responsables de Interior hicieran una reflexión porque algunas decisiones se acaban convirtiendo en polémicas que no ayudan en nada a la lucha antiterrorista», señaló.