La viuda del alcalde reconoce que no sospechó del guarda forestal hasta que fue detenido

Efe

ESPAÑA

18 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Celia Estalrich, viuda del alcalde de Fago, añadió en el juicio que ciertos vecinos siempre iban a las reuniones de la asamblea abierta «en plan agresivo» y «no estaban de acuerdo con nada». Santiago Mainar nunca iba a esas asambleas, pero siempre estaba en contra de todas las decisiones, apuntó en respuesta a las preguntas del abogado de la familia de Grima, Enrique Trebolle.

«Estaba tenso, así no se vive a gusto, cuando estás acosado por un grupo tan organizado, bajo la sombra», lamentó la viuda, que recalcó que ese grupo vertía críticas de todo tipo contra su marido, elaboraban panfletos contra su gestión que dejaban en los coches de los clientes de su casa rural e incluso empapelaban con ellos el pueblo. A ese grupo pertenecía, según afirmó la testigo, el médico vasco Iñaki Bidegaín, de quien ha dicho que lideraba a los «enemigos de Miguel», y que se reunían para hacer los panfletos. Este médico fue la única persona que vio al supuesto asesino del alcalde momentos después del crimen y, según Celia Estalrich, le sorprendió mucho que no fuera a su casa a decirle que en la carretera vio el coche de Miguel Grima, sobre todo porque con él no había enfrentamiento de ningún tipo.

Sobre la relación que tenía con el guarda forestal Santiago Mainar, la viuda hizo hincapié en que ninguna, y reconoció que no sospechó de él hasta que fue detenido por la Guardia Civil. Negó rotundamente la posibilidad de que su marido dejara su vehículo abierto y con las llaves puestas cerca de la casa de Santiago Mainar -como dijo este ayer- el mismo día del asesinato.