El PP no llevará a Europa sus denuncias sobre la supuesta persecución gubernamental y las presuntas escuchas ilegales a algunos de sus dirigentes. Así lo aseguró ayer el portavoz adjunto del PP en el Parlamento Europeo, Luis de Grandes, quien afirmó que su partido no quiere «poner palos en las ruedas» de la presidencia española de la Unión Europea en el primer semestre del 2010.
«A día de hoy, la delegación española del Grupo Popular Europeo no ha recibido encargo alguno de emprender ningún tipo de iniciativa de ese tenor», aseguró en la presentación del documento que el PP ha remitido al Gobierno para consensuar posiciones comunes de cara al período en que España estará al frente de la UE. El secretario general del PP europeo, Antonio López-Istúriz, confirmó que no se discutirá este asunto «en ningún órgano europeo».
Tanto Mariano Rajoy como la plana mayor popular habían dicho que estaban dispuestos a acudir a las instituciones europeas para defenderse, pero De Grandes puntualizó que se trataba solo de una «posibilidad, una reflexión» que analizó el PP.
El eurodiputado manifestó que el PP no tiene la intención de hacer coincidir la presidencia española con «ningún tipo de palos de rueda para que tenga dificultades el Gobierno». Al contrario, ofreció consenso, diálogo y lealtad para dotarla de fortaleza. «El Gobierno es nuestro Gobierno, aunque nos pese, y en el exterior vamos a defenderlo sin ningún tipo de duda, con toda la fuerza y además supliendo la fragilidad de Zapatero y de la izquierda europea, que es mucha», recalcó.
Luis de Grandes estuvo acompañado por Miguel Arias Cañete, presidente de la Comisión Mixta del Congreso y el Senado para las Relaciones con la UE, que presentó el documento titulado Más España y más Europa, que contiene 117 propuestas que, según el PP, deben formar parte de la agenda de la presidencia española. Arias Cañete consideró «fundamental que la presidencia española sea positiva para la construcción europea, que el prestigio de España quede garantizado y que no se quede en una presidencia anecdótica». Para el PP, una de las prioridades es la convocatoria de una cumbre extraordinaria sobre el empleo, ya que «hay 20 millones de europeos que no tienen trabajo», de los cuales cuatro en España, por lo que el Gobierno debería ser el primer interesado en que «fuera de primera magnitud, que hubiera acuerdos importantes y que se pactaran calendarios de reformas estructurales». En todo caso, puntualizó que la «colaboración leal» que ofrece el PP no es «un contrato de simple adhesión a las propuestas del Gobierno».
A pesar de que el PP no trasladará sus denuncias a la Unión Europea, su secretaria general, María Dolores de Cospedal, volvió a ratificarse ayer en sus acusaciones de espionaje a dirigentes de su partido y subrayó que no se realizan espontáneamente, sino que «obedecen a instrucciones y eso lo tiene en su mesa el juez».