La última operación, en la que se hallaron siete bombas lapa listas para atentar, bloqueó el suministro a la banda
24 ago 2009 . Actualizado a las 09:38 h.Las operaciones policiales contra la estructura logística de ETA han permitido intervenir en lo que va de año más de una tonelada de explosivos en una decena de depósitos. Solo en el último golpe a la banda terrorista, que permitió el miércoles la detención en los Alpes franceses de tres responsables de suministrar material criminal a los comandos, se incautaron cerca de 500 kilos en siete zulos, una cifra que podría incrementarse, ya que la investigación sigue abierta. Desde enero, además, se han interceptado 30 armas cortas, un subfusil y más de 5.000 cartuchos, así como numeroso material electrónico con el que se podrían haber fabricado decenas de artefactos de todo tipo y abundante documentación con instrucciones sobre armas y explosivos, según el Ministerio del Interior.
El desmantelamiento de buena parte de la estructura logística ha venido acompañado de la detención de 62 presuntos integrantes o colaboradores de ETA en estos casi ocho meses. Las fuerzas de seguridad destacaron la relevante caída en Francia de Jurdan Martitegui, supuesto responsable del aparato militar de la banda tras los arrestos a finales del 2008, y en menos de un mes, de Garikoitz Azpiazu, Txeroki , y de su sustituto, Aitzol Iriondo.
Junto a ellos han caído Itziar Plaza, Iurgi Garitagoitia y Asier Borrero, que ocupaban un destacado papel en la logística etarra y que, cuando fueron atrapados, portaban material para la construcción de zulos. A estos los sustituyeron los últimos arrestados: Aitzol Etxaburu, Andoni Sarasola y Alberto Machaín. Los tres fueron trasladados ayer a París para ser interrogados.
Siete arsenales
Policía, Guardia Civil y fuerzas de seguridad francesas llevaban semanas siguiendo el rastro de estos presuntos terroristas. De ahí que su detención destapara en cadena siete arsenales donde la banda escondía casi 500 kilos de explosivos, más de 500 metros de cordón detonante, 17 armas cortas, más de 4.500 cartuchos, 138 detonadores y siete bombas lapa preparadas y a falta de explosivo, según fuentes policiales.