Un monumento que se ve desde el aire en el lugar de la catástrofe

Sara Barderas

ESPAÑA

Con tristeza y emoción, que solo algunos lograron contener, los familiares de los 154 muertos que dejó el accidente de Barajas recordaron y homenajearon ayer a las víctimas en el aeropuerto. Un año después de la peor tragedia aérea en 25 años en España, los supervivientes y familiares de las víctimas asistieron a una misa en los jardines del aeropuerto de Barajas, a la que acudieron también representantes de los servicios sanitarios, bomberos, agentes de las fuerzas de seguridad y trabajadores.

Bajo la sombra de un olivo se instaló una placa en recuerdo de los fallecidos con la leyenda «En un lugar... siempre en nuestros corazones». Tras el oficio religioso, al que acudieron unas 500 personas, los allegados de las víctimas visitaron, rotos por el dolor, el lugar donde fue a parar el avión, en el arroyo de La Vega, y allí colocaron un monumento imponente: una gran piedra en recuerdo de los suyos, a quienes recordaron entre sollozos. El monolito puede ser visto desde el aire, y recoge los nombres de los fallecidos.