El secretario general de la Unión de Guardias Civiles, Antonio Varela, detalló a La Voz algunas de las principales deficiencias de recursos que tiene el cuerpo.
Aunque es uno de los elementos más importantes debido al riesgo de su trabajo, «en la mayoría de los cuarteles hay un promedio de dos chalecos para 15 o 20 agentes», señaló Varela, y aclaró que él mismo, que tiene 50 hombres a su cargo, solo dispone de cuatro chalecos para todos. Además, «son de la misma talla».
La falta de presupuesto es una de las razones que aduce Interior para no colocar inhibidores de frecuencia en los vehículos oficiales, que además casi siempre deben ser aparcados en la calle. Según los tédax que desactivaron la segunda bomba colocada en Mallorca, un aparato como este «quizá podría haber evitado la explosión» que mató a los dos agentes.
Aunque en algunos cuarteles sí hay cámaras instaladas, Varela explicó que no hay personal suficiente para estar pendiente de esas imágenes. «Aunque las cámaras estén transmitiendo información, no sirven de nada si nadie las mira», señaló.