«Yo, a lo mejor le devuelvo algunas competencias al señor Zapatero»

Magis Iglesias

ESPAÑA

Asegura que la nueva financiación autonómica amenaza la prestación de servicios en su comunidad y arremete contra el presidente, al que califica de «sindicalista»

02 ago 2009 . Actualizado a las 02:51 h.

No hay batalla que no dé hasta las últimas consecuencias y a cara descubierta. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se ha ganado a pulso el apelativo de lideresa que le atribuyen en el PP. Ahora está metida de hoz y coz en una guerra abierta contra el nuevo sistema de financiación autonómica, ocasión que no desaprovecha para hostigar al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

-¿No es una contradicción bajar los impuestos y después pedir más dinero al Estado como hace usted?

-Rebajar impuestos nos ha dado un resultado estupendo y nosotros no hemos pedido jamás dinero al Gobierno central, lo que reclamamos es que se reconozca la población.

-Sí lo han hecho en la reciente negociación del nuevo sistema de financiación autonómica.

-Lo que decimos es que Madrid tiene 6.400.000 ciudadanos y la financiación que nos llega es por 5.300.000.

-¿No es exagerado decir que el modelo valora al madrileño menos que al catalán?

-Esa es una manera de hablar. Madrid está por debajo de la media en la financiación per cápita. Y no nos quejamos de eso porque sabemos que no cuesta lo mismo la sanidad en una zona con dispersión de población que en Madrid, donde casi todo el mundo tiene un centro de salud a escasos metros de su casa. Lo que no podemos entender es que, siendo la comunidad que más aporta al fondo común, no se nos garantice la financiación de nuestros servicios.

-¿Qué servicios quedarían sin financiación?

-En Madrid se recaudan cada año 28.000 millones de euros, de los cuales, la mitad van al Gobierno. De los otros 14.000, el Gobierno de Zapatero solo reconoce 10.000 a efectos de financiación. Otros 4.900 estamos obligados a darlos para la solidaridad nacional, lo que nos parece muy bien. A nosotros nos ha sido muy rentable la solidaridad y somos la única comunidad que aporta en esta cuantía al Fondo de Solidaridad. Pero lo que no podemos aceptar es que, si la recaudación baja y no se garantizan esos 10.000 millones, tengamos que cerrar hospitales o escuelas.

-¿Si le parece tan mal el modelo, lo rechazará?

-Ya lo he hecho e incluso dije que habría votado en contra. Perjudica a Madrid. Pero es que, además, es insolidario con el resto de España. Como dijo el presidente de mi partido: es una chapuza que consagra la desigualdad entre españoles.

-Pero entiende que las autonomías lo asuman en defensa de sus intereses. ¿Usted qué hará?

-Ya veremos en su momento. Ni siquiera nos han dado todavía las cifras definitivas. Desde luego, no descartamos en absoluto rechazarlo.

-¿Aun a costa de quedarse fuera de los fondos suplementarios de financiación?

-Es que yo, a lo mejor le devuelvo algunas competencias al señor Rodríguez Zapatero.

-Explíquese, por favor.

-Es algo que todavía no tengo decidido. Pero está claro que no puedo prestar unos servicios para los que no dispongo de financiación.

-¿Ve alguna posibilidad de que pueda recuperarse el diálogo social roto?

-La solución a la crisis está en donde no quiere entrar el señor Rodríguez Zapatero: en las reformas estructurales que debe acometer. Le guste o no. Y no porque lo diga yo. Lo dicen el FMI, el Banco Mundial, Felipe González, Joaquín Almunia, el gobernador del Banco de España y, desde luego, en el PP.

-¿El pacto le parece imposible porque el presidente se niega a las reformas?

-No, no. El señor Rodríguez Zapatero tendrá que recapacitar porque hace poco más de un año ganó unas elecciones prometiendo pleno empleo y, desde entonces, hay 1.700.000 españoles más en el paro, lo que solo pasa en España. No se trata de abaratar el despido y mucho menos de introducir el despido libre, sino de facilitar la contratación que, hoy en día, en España está esclerotizada y es muy poco flexible.

-Pero asumir las demandas de los empresarios supondría romper con los sindicatos

-Lo que le ocurre al señor Rodríguez Zapatero es que tiene el carné de sindicalista en la mesilla de noche y a él le parece que el problema de España no está en el marco laboral. Espero que se convenza de lo contrario.