Las condiciones meteorológicas permiten controlar los incendios de Teruel, Almería, Castellón y Cuenca

Colpisa

ESPAÑA

La mejoría de las condiciones meteorológicas permitió controlar ayer la mayoría de los incendios forestales que desde hace tres días han arrasado cerca de 20.000 hectáreas de zona arbolada y monte bajo en Teruel, Almería, Castellón y Cuenca. No obstante, Protección Civil ha advertido de una nueva subida de las temperaturas, por lo que se hace imprescindible no bajar la guardia. Durante la tarde de ayer se declaró un incendió en las proximidades del Parque Natural de las Tablas de Daimiel que fue sofocado después de que calcinase cerca de 20 hectáreas de rastrojos.

El moderado descenso de las temperaturas y la disminución del viento han permitido a los equipos de extinción estabilizar cinco de los seis incendios registrados en la provincia de Teruel, que han quemado hasta el momento casi 12.000 hectáreas. Son los de Valdetorno y Mazaleón, Alloza, Corbalán-Cedrillas y Los Olmos, mientras se mantiene activo el de Aliaga, que ya ha arrasado 7.500 hectáreas y el viernes obligó a desalojar a una treintena de vecinos de La Cirugeda y a otros 18 de Montoro de Mezquita.

Mientras, las casi 3.000 personas que fueron desalojadas en la noche del jueves de sus casas ante la amenaza de las llamas en Mojácar (Almería) han ido regresando a sus viviendas una vez sofocado el siniestro, que ha afectado a cerca de 2.600 hectáreas. El mayor problema es ahora el suministro de agua y de electricidad tras los daños sufridos en las instalaciones. Una docena de municipios del Levante almeriense, donde residen cerca de 80.000 personas, permanecen sin agua potable y el servicio no será restablecido al menos hasta el domingo.

En Soria, a última hora del viernes, quedó sofocado un incendio que durante tres días arrasó 1.230 hectáreas en la comarca del Jalón y obligó a evacuar una treintena de vecinos y a cortar la línea del AVE Madrid-Barcelona. Mientras, el siniestro declarado en el término de Segorbe (Castellón), ha sido estabilizado tras ser sofocados los frentes abiertos en las sierras de Calderona y Espadán.

También están prácticamente extinguidos los fuegos de Horta de Sant Joan (Tarragona), en el que perdieron la vida cinco bomberos, y el de Veciana (Barcelona).