El presidente valenciano dice que «todo es un montaje»

Lorena Sebastián

ESPAÑA

24 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«Todo esto es un montaje y una mentira». El presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, negó así veracidad a las supuestas conversaciones telefónicas entre él, su mujer y el jefe valenciano de la red empresarial que dirigía Francisco Correa, Álvaro Pérez, grabadas en diciembre y en enero por orden judicial. En esas conversaciones, Camps y su esposa agradecen a Pérez, apodado el Bigotes y a quien el presidente valenciano llama «amiguito del alma», unos regalos para ellos y su hija.

«Esto es una cuestión que se encuentra bajo secreto de sumario y cada uno debe asumir su responsabilidad, ahora se trata de esperar el momento para decir lo que corresponda en su sitio», zanjó el jefe del Gobierno autonómico en referencia al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, que lo citará a declarar en los próximos días.

El vicepresidente primero del Ejecutivo valenciano, Vicente Rambla, defendió a su superior, expresó su «absoluta y total confianza en su honorabilidad, como no puede ser de otra forma», y deseó que el caso se resuelva de forma positiva.

Las revelaciones que se desprenden de las escuchas telefónicas se suman a otros indicios que implican a Francisco Camps, al secretario general del PP de Valencia, Ricardo Costa, al ex vicepresidente Víctor Campos y al ex jefe de gabinete de la Consejería de Turismo Rafael Betoret en un posible delito de cohecho por recibir pagos en especie por parte de empresas de Correa, esencialmente de Orange Market.

Álvaro Pérez montó Orange Market meses después de que Camps ganara sus primeras elecciones autonómicas y, desde entonces, se ha llevado más de cinco millones de euros en adjudicaciones de la Comunidad Valenciana.