Los populares salieron muy satisfechos de su primera reunión con los socialistas para tratar de la investidura de López
13 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.PSOE y PP acordaron ayer seguir las negociaciones para situar a Patxi López como lendakari y «materializar el Gobierno del cambio» que pondrá punto final a 29 años de hegemonía nacionalista en el País Vasco. La primera reunión celebrada en Bilbao entre ambas formaciones sirvió para que los negociadores intercambiaran puntos de vista sobre la constitución del nuevo Parlamento vasco y la adopción de medidas para afrontar la crisis, la lucha contra el terrorismo o la política lingüística. Ambos partidos intensificarán la próxima semana los contactos, que, según el PP, deben ir más allá de un simple cambio de lendakari y del pase a la oposición del PNV.
La reunión se prolongó durante casi dos horas, y, según fuentes socialistas, se cerró con el acuerdo de «seguir trabajando para materializar el Gobierno del cambio surgido tras las elecciones» del pasado 1 de marzo. Lo que sí parece claro tras esta primera ronda es que no habrá un Ejecutivo de coalición entre socialistas y populares. El PSE está encastillado, pese a estar en minoría, en la idea de gobernar en solitario con personalidades independientes. El PP, a su vez, no contempla, por ahora, la posibilidad de asumir carteras.
Los socialistas mostraron a los populares su «satisfacción» por el «compromiso público de apoyo» a la investidura de Patxi López y pusieron sobre la mesa de negociación «los principales problemas» de la política vasca, los plazos previsibles de constitución del Parlamento, la elección de la presidencia y de la mesa de la Cámara, la investidura del lendakari y aspectos del inicio de la legislatura.
Oyarzabal situó el Estatuto de Guernica y la Constitución como el «marco de convivencia de todos los vascos», reclamó un cambio de «principios y de valores, de políticas» y defendió «la libertad, la solidaridad y la igualdad de los ciudadanos». Además, apostó por llegar a acuerdos con el PSE en cuestiones «vitales», como la crisis económica, la lucha contra el terrorismo, la libertad en la educación y lingüística «para que el euskera sirva para unir a este país y no para colocar barreras ni en la educación ni en la Administración y que nadie tenga ningún obstáculo» por su desconocimiento del euskera.
El número dos del PP vasco no quiso dar nada por hecho pese a las favorables perspectivas de acuerdo. Queda, puntualizó, «camino por recorrer», si bien hay «bases para avanzar en ese cambio». Se mostró «razonablemente contento» de la reunión con el PSE, al que, de todos modos, demandó «concreciones sobre sus propuestas».