La dirección del Partido Popular desagravia al presidente valenciano, que proclama su inocencia
ESPAÑA
El presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, pendiente de que el tribunal superior de la autonomía decida si lo imputa en el caso Gürtel, proclamó ayer su inocencia rodeado por la cúpula del PP, que lo acompañó como gesto de desagravio. «Yo me pago mis trajes», proclamó en referencia a la sospecha que pende sobre él: que recibió regalos en especie de Álvaro Pérez Alonso, propietario de Orange Market, empresa valenciana implicada en la trama investigada y principal contratista de la Generalitat valenciana. El político cuestionado pronunció una conferencia centrada en el elogio de la política económica que aplicó el PP en el poder y la defensa de un discurso alternativo al del socialismo en el poder. En el coloquio fue obligado a afrontar la polémica que le afecta y respondió a todas las preguntas sobre las supuestas dádivas con desmentidos tajantes a las acusaciones vertidas por el juez Baltasar Garzón en el auto que se conoció la semana pasada. «Tengo la tranquilidad absoluta, y mis compañeros también, de que las cosas que hacemos todos los días las hemos hecho bien», dijo. Ninguna irregularidad «Nadie ha demostrado nada», aseguró. Tras responder con una rotunda negativa a la pregunta sobre la compra de sus trajes, defendió la corrección de su gestión y la de todo el Gobierno valenciano. Explicó que la Generalitat tramita tres mil contrataciones al año, en las que, según dijo, «nadie ha encontrado la más mínima duda». Insistió en que los procedimientos se han hecho en «estricta aplicación del Derecho Administrativo y su desarrollo en la legislación valenciana», y reiteró que no se ha podido demostrar «una sola irregularidad en ninguna adjudicación». Camps expresó en diversas ocasiones su convicción de que el paso del tiempo pondrá las cosas en su sitio y auguró que, dentro de «semanas», se demostrará su inocencia. «Las cosas volverán a su cauce y las conciencias tranquilas seguirán tranquilas y las que están intranquilas seguirán intranquilas», comentó. «Todo lo que he oído en las últimas semanas -apuntó- se ha ido disipando». Además, denunció que «es completamente injusto» sembrar dudas y sospechas sobre las instituciones. No obstante, se declaró «con mucha ilusión y fuerza» por ser el presidente de su comunidad.