Jesús Neira: «Lo que hice está en mi forma de ver la vida, en mi carácter»

ESPAÑA

«Yo me conozco a mí mismo y entonces sé que lo que hice está en mi forma de ver la vida, en mi forma de comportamiento, en mi manera de estar. Uno debe actuar conforme a su carácter, consecuentemente. Y en esto yo no he cambiado, sigo siendo el mismo, así que volvería a hacerlo. La violencia contra el débil es totalmente intolerable. Si la consentimos, estamos dejando de ser humanos. Así de simple. La respuesta que yo tuve está en nuestra naturaleza, o al menos en la mía». Así respondía el profesor de origen ferrolano Jesús Neira -el pasado 17 de diciembre, dos meses después de despertar del coma, mientras aún se encontraba en la uci del hospital- cuando el periodista Javier Esteban le preguntaba si volvería a defender a una mujer agredida después de todo lo que había pasado y sabiendo que Violeta Santander no le había dado las gracias por su gesto. No tenía dudas.

Esa frase está recogida en el libro Diario de Jesús Neira. El hombre que dijo basta (Temas de Hoy), que hoy presentan en Madrid su esposa, Isabel Cepeda; la ministra de Igualdad, Bibiana Aído; la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, y el autor, Javier Esteban. En el libro se revela que Neira ya había salido en defensa de otra mujer. Fue en el año 2005. Se encontraba en un atasco y vio cómo una mujer era golpeada brutalmente en la cabeza por el conductor de un vehículo que estaba al lado del suyo. El profesor bajó inmediatamente del coche, golpeó la ventanilla del otro y exigió al maltratador que la dejara en paz. Este se le encaró e intentó darle un puñetazo, que rozó a Neira. Gracias a la intervención de las personas que se encontraban allí fue reducido.

«Una pobre víctima»

En otro momento del libro, el autor le plantea si alguna vez había pensado vengarse de su agresor, Antonio Puerta. «No tiene sentido, ¿para qué? Lo único que le he pedido al abogado es que se haga justicia, que no se libre por lo que me ha hecho», responde. Sobre la agredida, Isabel Santander, habla con compasión. «Esa chica es una pobre víctima. Una mujer que se deja pegar de aquella manera y luego encima defiende a esa persona, pues mira, es una víctima. No podemos pensar de otra forma», asegura. Cuando el autor le recuerda que la mujer dijo que Neira no debió intervenir porque no estaba siendo agredida, contesta: «Pues más víctima todavía. Ella sabrá, o quizá no, por qué hace eso». ¿Y qué le parece que no le haya dado ni las gracias?, pregunta de nuevo Esteban. «Puede haber varias respuestas, intereses, afectos, pero el hecho en sí lo que refleja es lo que hace de ella una víctima. Es un hecho brutal», contesta.

Neira sufrió una gran impacto emocional cuando vio en televisión las imágenes de su agresión tomadas por una cámara de seguridad. Solo acertó a decir: «Si me hubiera vuelto a tiempo; no tenía que haberle dado la espalda». Y le invadió una sensación de irrealidad: «Pero ¿qué hago yo en la tele?».