El dispositivo de búsqueda del cuerpo de la adolescente sevillana Marta del Castillo se extendió ayer hacia los colectores y desagües de la red que dan al río, por si las mareas hubieran podido arrastrar su cadáver hasta allí. Además, se han incorporado dos perros adiestrados procedentes de Holanda especializados en rastrear cadáveres en el agua, así como un barco con un sistema de sondas incorporado que permitirá obtener imágenes en tres dimensiones del fondo del río Guadalquivir.
En el octavo día de rastreo infructuoso, y cuando ya se han rastreado miles de metros de de ribera y profundidades, el coordinador del dispositivo, Manuel Piedrabuena, explicó que los submarinistas del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil han decidido empezar a explorar además de las márgenes fluviales los nueve colectores y toberas de recogida y salida de aguas hacia el Guadalquivir. Están asesorados por un técnico de la red municipal de aguas Emasesa, para comprobar si las mareas hubieran podido arrastrar el cuerpo hasta alguno de ellos y que posteriormente quedara atrapado por la vegetación. Los técnicos han constatado que a principios de febrero los tubos se encontraban a la mitad de su capacidad, por lo que la fuerte corriente ha podido introducir allí el cuerpo en un movimiento de aguas a la inversa a lo que sería lo habitual.
Manifestación en Madrid
«Queremos justicia» fue el grito unánime de la multitud de ciudadanos que arroparon ayer a la familia de Marta del Castillo en su demanda de un referendo popular para reinstaurar la cadena perpetua. Entre cuatro y cinco mil personas -según los convocantes y la policía- se concentraron en la marcha organizada por la familia de la joven, que discurrió entre la plaza Mayor y a Puerta de Sol. Se leyó allí un manifiesto que reclamaba el endurecimiento de penas para este tipo de crímenes.