«Estoy bien jodido», dice el principal responsable de la trama tras declarar ante el juez Garzón

La Voz

ESPAÑA

10 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El empresario Francisco Correa, presunto jefe de la trama de corrupción investigada, fue interrogado ayer por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón junto a otros dos detenidos, Antoine Sánchez y Pablo Crespo. «Estoy bien jodido», manifestó Correa a un grupo de conocidos que se habían acercado hasta el juzgado. El empresario, según su abogado, contestó a todas la preguntas del magistrado y de las dos fiscalas anticorrupción, Miriam Segura y Concha Sabadell. Tras tomarles declaración, el juez decretó la prórroga de la detención de los tres imputados, que deberán comparecer de nuevo hoy. Las otras dos detenidas, Carmen Rodríguez Quijano, esposa de Correa, y Felisa Jordán, habían sido puestas en libertad con cargos el sábado, por lo que no prestaron declaración. Correa abandonó el juzgado esposado, con el gesto cansado y abatido, y vestido con unos pantalones vaqueros desgastados. Frente a la imagen atildada que ofrece en las fotografías publicadas, aparecía despeinado y con su imagen descuidada. Nueva documentación En torno a las 15 horas entró a declarar el empresario Antoine Sánchez, administrador de la constructora Catalunya Nord Record y de Inversiones Kintamani. Estuvo con el juez una hora. Tras una pausa para comer, Garzón comenzó a interrogar a las 17 horas al tercer detenido, Pablo Crespo Sabarís, secretario de Organización del PP de Galicia hasta 1999. La Fiscalía Anticorrupción propuso la prórroga de la detención de los tres imputados antes de solicitar medidas cautelares contra ellos a la espera del resultado de algunas diligencias pendientes. El juez Garzón abrió además una pieza separada para investigar las filtraciones del sumario y determinar cómo han salido algunos datos de la causa secreta. El magistrado instructor de la Audiencia Nacional cuenta desde ayer con nuevos documentos sobre el caso que serán incorporados a la investigación. Agentes de la policía entregaron en el juzgado un total de 25 cajas con documentos y varios ordenadores, fruto de los registros realizados durante los últimos días en el marco de la operación contra la trama de corrupción.