El titular del Ministerio del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, destacó que actos como el del pasado 28 de diciembre en la localidad francesa de Mugerre, en el que familiares de presos de ETA mostraron su apoyo a los internos que abogan por el fin de la violencia, demuestran la división que existe en la banda terrorista.
El ministro indicó que respuestas como esa demuestran que hay sectores en la organización y en su entorno que consideran un «camino inútil» la lucha armada.
Pérez Rubalcaba insistió en que se sabe que existen esas discusiones y que una parte de los presos creen que continuar con las bombas y las pistolas «solo lleva al sufrimiento». «Sobra decir de qué parte está el Estado», recalcó el máximo responsable de la lucha antiterrorista.
En Mugerre, varios familiares de presos de ETA se unieron para rendir homenaje a los ex dirigentes de la banda José Luis Álvarez Santacristina, Txelis , Kepa Pikabea, Carmen Gisasola y Joseba Urrosolo Sistiaga.
Todos ellos se manifestaron a favor de una salida dialogada a la violencia y se desvincularon pública y voluntariamente del Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK), el grupo que aglutina a los reclusos que siguen las consignas de la organización terrorista.