20 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Esperanza Aguirre entró ayer de lleno en la polémica de la llamada memoria histórica dentro de su declarado propósito de dar «la batalla ideológica a la izquierda». La presidenta acusó al PSOE de tener un «pasado violento», y recordó el asesinato de José Calvo Sotelo el 13 de julio de 1936 por parte de un guardaespaldas de Indalecio Prieto. Argumentó que el PP nació en la democracia y «a pesar de ser acusados de franquistas, no hay ni una foto franquista, ni de la CEDA, ni del Gil-Robles» en sus sedes, mientras en las del PSOE hay imágenes de líderes de la República».