Moverse por la jungla del ciberespacio entraña riesgos, sobre todo para los neófitos y muy especialmente para los niños. La aplicación de algunas recomendaciones básicas pueden hacer que la navegación sea menos insegura:
. Cambiar periódicamente las contraseñas y claves de acceso, utilizando combinaciones de letras y números. No compartirlas ni facilitarlas sin estar completamente seguro del sitio al que se intenta ingresar. De esta manera se evita la entrada de hackers, crakers o phreakers.
Los virus son el peligro potencial más importante. Protegerse contra ellos y evitar su propagación es casi un deber del internauta. El usuario solo necesita un par de armas para estar vacunado contra la gran variedad de bichos -virus, gusanos, troyanos...- que pululan por la Red: un antivirus actualizado y un poco de cibereducación. Es una pequeña inversión económica muy rentable. Eso o utilizar periódicamente las herramientas gratuitas online de los fabricantes (como la de www.virusportal.com). Preservar la intimidad . Instalar un contrafuegos (firewalls), que solicita autorización cada vez que se necesite abrir un puerto de salida o entrada al equipo. Existen mas de 65.000 puertos diferentes usados para las conexiones de Red. Si en el ordenador se cuela un virus capaz de abrir alguno de estos puertos, el resultado es que la puerta de la casa (el ordenador) quedará abierta. Toda una golosina para los intrusos. Cuidado de a quién da la dirección electrónica. Y no firmar nunca con su dirección auténtica en foros o grupos de noticias. En ningún caso se deben reenviar mensajes en cadena o avisos de virus sin contrastar. Conviene hacerse con una dirección gratuita como las de Yahoo, Hotmail o Gmail para usarla ante la duda y reservar el buzón principal para los más allegados.
Es la mejor manera de saber qué sitios visitan y enseñarles normas y barreras que no deben superar en la navegación. Hay muchas páginas dirigidas especialmente a ellos. Los filtros de control no son siempre seguros.