«¿A qué ha venido usted hoy aquí?». Con tal lapidaria interpelación abrió el líder de la oposición, Mariano Rajoy, su intervención tras las primeras palabras del presidente del Gobierno. Y es que Rajoy, que hizo una intervención quizá más política que económica, dijo estar «sinceramente perplejo» ante la ausencia de novedades relevantes con respecto a lo ya anunciado por el presidente dos meses antes, el 2 de julio.
«No seré yo quien critique su disposición a acudir a la Cámara cuantas veces juzgue oportuno, pero ya que viene, sería deseable que fuera para algo más que para cubrir las apariencias», arremetió. El jefe de las filas populares acusó a Zapatero de usar la comparecencia para «dar la sensación de que se está haciendo algo», así como para «disimular el desconcierto» y la «ausencia de respuestas serias» ante la gravedad de la crisis.
En su intervención, Rajoy desplegó la artillería pesada, apuntando que el PSOE primero «ocultó» deliberadamente por razones electorales el alcance del deterioro económico y después «minimizó» su impacto, para explicar ahora la situación solo en función de factores exógenos, ya que el presidente citó en numerosas ocasiones, durante las seis horas que duró la sesión, la peor situación económica de otros países europeos, como Alemania o Francia, con crecimientos negativos y gobernados por conservadores. En este sentido, el líder popular negó que fuera cierto que España estuviera mejor preparada para afrontar la crisis y salir de ella que otros países comunitarios.
Y no rebajó la intensidad de sus críticas, haciéndolas extensivas a la ausencia de resultados de las medidas adoptadas por el Gobierno. Además, criticó que el Ejecutivo no esté cumpliendo la ley de dependencia, como la propia Xunta ha manifestado. Por su parte, los diputados gallegos del PP, como Ana Pastor o Celso Delgado, calificaron de «decepcionante» la comparecencia del presidente.
El parlamentario ourensano reclamó «soluciones concretas que afecten a Galicia», al tiempo que consideró a Zapatero «incapaz» de solucionar la crisis, mientras que Ana Pastor le afeó que presumiera de políticas sociales «mientras que en la comunidad gallega no invierte».